viernes, 6 de abril de 2018

EMBARAZO Y ELASTICIDAD


Elasticidad en el embarazo
Se cree que esta hormona segregada durante el embarazo ayuda a que el útero esté más relajado y facilita el parto, pero también se traduce en una mayor elasticidad de las articulaciones.
La relaxina es una hormona producida por el cuerpo lúteo del ovario y por la placenta durante el embarazo. Su función o papel aún está siendo investigado, aunque a menudo se asocia con una mayor elasticidad muscular de cara al parto, ya que ayuda a suavizar las contracciones espontáneas del útero, favorecer una mayor flexibilidad de la zona púbica y facilitar el parto. También hay evidencias científicas que apuntan que el ablandamiento que experimenta el cuello uterino a medida que se acerca la fecha de parto se debe a un efecto de esta hormona.
Los niveles de la relaxina alcanzan su pico al inicio del segundo trimestre, en torno al cuarto mes de embarazo, y en el parto. Sus efectos se traducen en que ralentiza la nueva producción de colágeno, de forma que los ligamentos del cuerpo no son tan fuertes (y, por tanto, más elásticos). Así, las articulaciones se vuelven hipermóviles.
Aunque se considera que tiene una función muy importante para facilitar el parto, también puede implicar una serie de efectos no tan positivos a lo largo del embarazo. Puede, por ejemplo, resultar en una mayor prevalencia de contracturas, sobre todo en la zona lumbar, pélvica y de las rodillas.
Por eso, intenta levantar peso despacio y flexionando las rodillas, hacer estiramientos antes de realizar algún ejercicio y mantener una buena postura corporal para evitar lesiones. Además, ejercicios como la natación te pueden ayudar especialmente al permitir ejercitarte sin riesgo de ejercer presión en las articulaciones al estar en un ambiente de gravedad cero.


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