viernes, 6 de abril de 2018

POSTURAS BENEFICIOSAS PARA TENSOR DE LA FASCIA LATA


TENSOR DE LA FASCIA LATA
Origen e inserción de este músculo.
Este músculo,  está tiene un origen y  una sola inserción muy peculiar.
Origen: Se origina en la espina iliaca antero superior (EIAS).
Inserción: En el borde antero externo de la epífisis proximal de la tibia (Tubérculo de Gerdy) mediante fibras tendinosas que parten del cuello del fémur. (Cintilla Iliotibial)
Función o movimientos que realiza el tensor de la fascia lata.
Principalmente, el tensor de la fascia lata realiza 4 movimientos 2 de ellos muy específicos.
-La abducción de la cadera.
-Ayuda a la extensión de la rodilla.

Y los  específicos.
-Rotación medial de cadera.
-Flexión de la cadera.


POSTURAS RECOMENDADAS





PASOS DEL YOGA



•LOS PASOS  DEL YOGA O ESCALONES HACIA  LA META SON OCHO(8)

El Yoga es un proceso, recopilación de Patanjali, sabio Indú, “los YOGA SUTRAS” una ascensión, un sendero de ocho pasos hacia la liberación final del dolor y el sufrimiento. Comienza con restricciones (yama), continúa con actitudes (niyama), posturas físicas (asana), control y ritmo de la respiración y bioenergía (pranayama), control de la actividad sensorial para liberarse del dominio de los objetos externos (pratyahara), concentración en un objeto concreto (dharana) y profunda meditación yóguica (dhyana). El ideal es samadhi o unión con la más alta conciencia universal.
Yama
Principios éticos y reglas para vivir en sociedad:
Ahimsa: no violencia. No desear herir en palabra, pensamiento u obra.
Satya: veracidad. Ser sincero y honesto. No mentir.
Asteya: no robar. Ni aprovecharse de una situación que alguien nos ha confiado.
Brahmacarya: continencia sexual. No implica celibato, sino no desperdiciar la energía sexual, ya que es inmensamente poderosa.
Aparigraha: No codicia. Recibir exactamente lo que es justo. No aferrase a bienes materiales ni a pensamientos o emociones.
Niyama:                                                                                                                       Disciplinas individuales y actitudes hacia uno mismo.
Sauca: limpieza. Tanto externa como interna. Una alimentación equilibrada, pensamientos puros, y la práctica de asanas y pranayamas limpian el cuerpo internamente.
Santosa: contento. Desarrollar un sentimiento de contentamiento, independientemente de los resultados de nuestras acciones.
Tapas: autodisciplina. Elimina las impurezas del cuerpo y la mente. Asana y pranayama son una forma de tapas.
Svadhyaya: autoconocimiento. Reflexión y autoobservación que lleva al desarrollo espiritual.
Isvara pranidhara: Entrega y renuncia. Libera al practicante de los deseos mundanos.
Asana:
Asana significa pose o postura. Las asanas son posiciones específicas del cuerpo que limpian los canales de energía y equilibran el flujo de la misma en el organismo, generando estabilidad física, mental y emocional. Las asanas deben realizarse con plena conciencia y sin esfuerzo, buscando la calma y la comodidad, y sosteniendo un ritmo respiratorio firme y constante. Controlando el cuerpo, se controla la mente; las asanas son herramientas para acceder a estados más elevados de conciencia. Actúan de manera somato-psíquica: del cuerpo hacia la mente. Se logra la perfección en asana cuando cesa en esfuerzo, y se obtiene la relajación manteniendo la estabilidad y la conciencia.


Pranayama:
La palabra pranayama está compuesta por las raíces “prana” y “ayama”. “Prana” significa “energía vital” y está presente en todas las cosas, animadas e inanimadas. Aunque está íntimamente relacionada con la respiración, es mucho más sutil que el aire o el oxígeno.
Todo lo que vibra en el universo es prana. “Ayama” significa extensión, expansión, amplitud, prolongación, estiramiento. Por lo tanto, la palabra pranayama significa expansión del prana o energía vital.
Las técnicas de pranayama utilizan la respiración para influir en el flujo de prana en los nadis (canales de energía).

Pratyahara:
Prayahara es retirar los sentidos, la mente y la conciencia del contacto con los objetos externos para luego interiorizarlos y dirigirlos hacia el alma. Es la ciencia de restringir los sentidos privándolos de lo que les alimenta, el mundo objetivo externo. Se los libera al retirar el suministro de alimento en forma de deseos y su satisfacción. De esta forma los sentidos pierden interés en sus respectivos objetos (para el ojo, la forma; para el oído, el sonido; para la nariz, el olor, etc.) y se retiran del mundo externo para ayudar a la mente en su búsqueda interna.
Dharana:
Dharana significa concentración. Es fijar la conciencia en un punto. Dharana viene de la raíz “dhr”, que significa “llevar”, es dirigir la mente hacia un punto fijo, y mantenerla allí por un tiempo determinado. Mediante la concentración se controlan y enfocan las funciones de la mente. Dharana es atención unidireccional, y es el paso previo a dhyana, meditación.
Dhyana:
Dhyana significa meditación. Cuando se mantiene firmemente dharana, esta evoluciona convirtiéndose en dhyana. El flujo de atención se vuelve regular y continuo. En dhyana el tiempo psicológico y cronológico se detienen y la mente observa su propio comportamiento. Es un estado contemplativo, en el cual la atención pasa de unidireccional a no-direccional.
Samadhi:
Samadhi significa absorción total. Cuando el objeto de meditación absorbe al meditador, se pierde la consciencia de uno mismo. Esta unión de sujeto y objeto es samadhi. Cesan las fluctuaciones de la mente y se experimenta un flujo uniforme de conciencia, que impregna los cinco koshas o envolturas, las cuales se ha purificado y solo reflejan la luz del alma.
La práctica (abhyasa) y el desapego o renuncia (vairagya) son los medios para detener los movimientos de la conciencia. La práctica es el aspecto positivo del yoga, e implica yama, niyama, asana y pranayama. El camino involutivo de renuncia implica pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.


UNA TÉCNICA INTEGRAL
Por  tanto las técnicas de yoga implican numerosas categorías de prácticas fisiológicas y ejercicios espirituales. Todas estas prácticas conducen al más alto estado de yoga. El Yoga es la ciencia suprema, ya que combina todas las ciencias humanas, tiene en cuenta cada aspecto de la vida humana y del comportamiento correcto.

DE APLICACIÓN UNIVERSAL
Mientras el individuo integra gradualmente en su vida un curso de valores universales, también practica técnicas físicas y ejercicios psicológicos que le ofrecen un sinnúmero de beneficios para el cuerpo y la mente. Bajo una guía adecuada, el yoga demuestra su utilidad para todos, da igual cuál sea tu origen, raza, religión, etc. Se trata de fijar el objetivo supremo como ser humano para obtener lo mejor de sí mismo.


EL YOGA ROMPE EL CÍRCULO VICIOSO.
Por supuesto que no es fácil. Pero incluso a pequeña escala el yoga ofrece técnicas de disciplina física y mental para la vida diaria. El vivir cotidiano está condicionado por influencias externas e internas. Trabajamos bajo presión, sufrimos impulsos incontrolados, temores, inseguridad, facturas, gastos, tareas domésticas… Esto puede derivar en altibajos emocionales que se manifiestan como trastornos psicológicos. Este círculo vicioso tiene que terminar. Aquí es donde el yoga te ayuda de forma permanente y definitiva. Comienza con acondicionar el cuerpo y la mente , lo que ofrece cierto grado de libertad mental. Es el campo operativo de la  disciplina.

CONSTRUYE LA PAZ CON UNO MISMO
Si estás relajado y seguro durante el día, la tensión no te golpeará durante la noche. En el momento del sueño interrumpes el motor mental, tienes un sueño más profundo y beneficioso, el insomnio no tiene lugar en tu vida. El día está lleno de vigor y vitalidad para uno mismo.



jueves, 15 de marzo de 2018

YOGA Y ESCOLIOSIS


YOGA Y ESCOLIOSIS

La escoliosis causa numerosas molestias y dolores en la mayoría de los pacientes. Existen diferentes ejercicios para la escoliosis que pueden ayudar a lidiar con esta condición. El yoga para la escoliosis nos ayuda a mitigar los dolores y a fortalecer la musculatura de la columna vertebral.

 

El yoga es una combinación de ejercicios físicos y de respiración, acompañados de una práctica mental y espiritual. Estas posturas y técnicas son originarias de la India y nos pueden servir como un tratamiento terapéutico para mejorar la curvatura anormal de la columna vertebral.
Los diferentes ejercicios para la escoliosis como el yoga, son recomendados cuando la curvatura es leve y ayudan a evitar la progresión de la enfermedad. Debemos estar claros que esta técnica no va a curar por completo la escoliosis, pero si va a mejorar nuestra condición y calidad de vida.

¿Cómo ayuda el yoga a mejorar la escoliosis?
La combinación de posturas que posee el yoga, nos ayuda a desarrollar y crear una alineación simétrica y estructural más normal de nuestra columna vertebral.  Con los diferentes ejercicios físicos que nos proporciona esta técnica se logra estirar y fortalecer los músculos debilitados por el desequilibrio causado por la escoliosis.
A través del yoga se logra poner en equilibrio nuestra mente y cuerpo, ayudando a nuestra estructura ósea. Las terapias iniciales pueden causar un poco de dolor, pero esto irá disminuyendo a medida que avanzamos con la terapia física. El yoga para la escoliosis es un compromiso físico y mental, es una experiencia enriquecedora tanto corporal como psicológicamente.
Posturas de yoga para la escoliosis
 Es importante recordar que antes de iniciar cualquier terapia debe consultar con su especialista, él será la persona indicada para recomendar cualquier tratamiento.
1. Postura del triángulo o Trikonasana
Esta posición consiste en estirar la columna, descomprimiendo y disminuyendo la presión intercostal, alineando las caderas hacia adelante.

Técnica
Con el cuerpo recto y los pies firmes en el suelo. Separar los pies con los talones en línea, subir los brazos paralelos al suelo y con las palmas de las manos hacia abajo.
Girar ligeramente el pie izquierdo y el derecho unos 90°. Inhalar y exhalar, e inclinar el cuerpo hacía el lado izquierdo sin flexionar las piernas, estirándote lentamente.
Toca el tobillo izquierdo con tu mano izquierda, deslizándolo por la pierna suavemente, doblando la cadera y no la cintura.
Dejar la mano derecha levantada, girar lentamente la cabeza mirando hacia la mano derecha. Respirar y durar 30 segundos o un minuto en esa posición. Repetir luego al otro lado, por el mismo tiempo.


2. Postura del gato o Marjariasana
Esta posición es ideal para tratar problemas de escoliosis, ya que nos proporciona mayor flexibilidad en la columna vertebral y alivia la tensión de nuestro cuello y espalda. La postura del gato asemeja al estiramiento felino.

Técnica
Colocar las palmas de las manos y las rodillas en contacto con el suelo. Los brazos deben estar estirados y alineados con los hombros e igualmente las rodillas, un poco separadas y alineadas con las caderas.
Inhalar, subir la barbilla llevando la cabeza hacia atrás, subir el coxis y empujar el abdomen hacia abajo. Mantenerse así por unos segundos. Exhalar, colocar la barbilla pegada al pecho sin presionar y encorvar la columna hacía arriba. Tratar de no aplicar tensión en el cuello. Mantenerse así por unos segundos. Repetir las veces que desee, tomando en cuenta que debe inhalar y exhalar con cada posición.
3. Postura del niño o Shishuasana
La posición del niño relaja la comuna vertebral, alivia la tensión muscular y calma el sistema nervioso.  La pose Shishuasana nos sirve para tratar problemas de escoliosis principalmente cuando existe algún trastorno neuromuscular.


Técnica
Sentarse sobre los talones descansando las caderas sobre ellos, inclinar el cuerpo hacia adelante y bajar la frente al suelo.
Colocar las manos en el suelo con las palmas hacia arriba, brazos a lo largo del cuerpo. Si esto le incomoda tiene la opción de colocar los puños uno arriba del otro, descansando la frente en ellos.
Presionar el pecho en los muslos y mantenerse así durante varios segundos.
Subir lentamente relajando las vértebras y sentarse nuevamente sobre los talones.
4. Postura de la langosta o Shalabhasana
Shalabhasana es una técnica que nos ayuda a fortalecer la musculatura de toda la espalda. La postura de la langosta nos aporta muchos beneficios para corregir las curvaturas anormales de la columna. Vigoriza nuestro cuerpo, disminuye el estrés y la fatiga.

Técnica
Acostarse boca abajo, con la barbilla y el abdomen pegados al suelo. Mantener las manos a un lado.
Colocar los brazos estirados debajo del abdomen y las manos debajo de los muslos con las palmas hacía el suelo.
Inhalar profundamente y levantar ambas piernas en forma recta, lo más alto posible y sin doblar las rodillas.
Mantener esta posición por un máximo de 30 segundos.
Baje ambas piernas lentamente y sin esfuerzo.
Si esta posición se le hace muy complicada, puede comenzar con la postura de media langosta. Esta consiste en levantar una pierna a la vez, usando la misma técnica anterior.

5. Postura del perro boca abajo o Adho Mukha Svanasana
Esta técnica nos ayuda a fortalecer todo nuestro cuerpo y estira la columna vertebral. Disminuye los dolores de espalda, alivia la tensión muscular y el estrés.

Técnica
Colocar las palmas de las manos contra el suelo, separando los dedos. Relajar los músculos del cuello y la cabeza.
Separa los pies unos centímetros y ponerse en posición inicial con manos y rodillas en el suelo.
Inhalar y exhalar profundamente, subir el cuerpo estirando los brazos y piernas formando una V invertida.
Estirar los talones y levantar las caderas. Mantenerse en esta posición por 30 segundos.
Incorporarse suavemente a la posición inicial para luego repetir el ejercicio. Recordar hacer inhalaciones y exhalaciones profundas.

Contraindicaciones del yoga para la escoliosis
Especialistas y terapeutas aconsejan realizar ejercicios de yoga para aliviar los síntomas de la escoliosis. Sin embargo existen posturas que no son aconsejables, debido a que causan mucha presión sobre la columna vertebral.
Posturas de la cabra, de la rueda y del arco, son ejemplos de técnicas no aconsejables para las personas que padecen escoliosis ya que pueden causar más dolor y molestias de las que ya tiene.
Se deben evitar posiciones que involucren doblarse hacia atrás o de extensiones profundas de la columna. Los ejercicios que ponen en excesivo estrés a las vértebras están contraindicados para los pacientes con escoliosis.

YOGA Y EMBARAZO


Yoga en el embarazo
El Yoga es un sistema multidimensional.

 Esto quiere decir que no actúa solamente en el plano físico sino también en el plano mental y emocional.
Por lo tanto, no sólo preparamos nuestro cuerpo para el alumbramiento, sino también nuestras fortalezas a nivel mental y emocional. De manera que, cuando llegue el momento del parto, podamos recurrir a diferentes técnicas ya aprendidas e incorporadas, que comienzan a fluir intuitivamente.

“Cuando se calma la mente y se aquieta la respiración……el cuerpo se relaja”.
Exploramos cómo reacciona nuestra mente ante el desafío, el dolor, la ansiedad, etc. ¿Qué nos desespera?, ¿lloramos? ¿Nos enojamos? ¿O, lo aceptamos y transitamos estas emociones?
Nuestro cuerpo sabe exactamente lo que debe hacer en el momento del parto. Es nuestra mente la que interfiere en esta información intuitiva y natural.

Preparemos nuestra mente, afiancemos nuestra fe y nuestra confianza en esta sabiduría innata para que mente y cuerpo trabajen juntos en esta tarea milagrosa.
Nos preparamos física y emocionalmente para este momento trascendente en nuestras vidas. Lo hacemos trabajando con posturas simples y respiración (asana-pranayama). Fortaleciendo la espalda, flexibilizando la zona pelviana y guiando la mente para conectarnos con la confianza y fuerza interna que necesitaremos en el transcurso del parto. De manera que, cuando llegue el momento, podamos recurrir a diferentes técnicas ya aprendidas e incorporadas, que comienzan a fluir intuitivamente.

En las clases evitamos: toda postura que pueda causar presión en la zona abdominal, cualquier asana (postura) o pranayama ( ejerc.de respiración) que implique exigencia, incomodidad o agotamiento. Se termina la clase con una relajación guiada y visualización.



lunes, 12 de marzo de 2018

ARBOLES CURATIVOS


Los árboles curativos

Tradicionalmente, en el taoísmo y en multitud de culturas, los árboles son considerados como el eje vertical de toda la vida en la tierra. Sensibilizarnos con esa energía, despertar nuestro cuerpo y nuestra conciencia hacia ellos es un aprendizaje y una práctica sanadora que nos lleva a encontrarnos con nuestra energía primigenia y nos conecta con una sensación vibrante de limpieza interna. Muchos de los trastornos de los seres humanos que viven en ciudades desaparecerían con un simple paseo por la naturaleza.
Antiguamente se creía que cada árbol poseía un espíritu propio con una energía especial que es capaz de transmitir a su alrededor y las personas buscaban esta energía para lograr el equilibrio. Los beneficios de abrazarse a un árbol son incontables, misteriosos pero fáciles de verificar si les prestamos atención, si los observamos y nos comunicamos con ellos mirándolos, en silencio.
Nos cargan de buenas vibraciones y nos dan su energía de manera natural. Los árboles nos ayudan a establecer contacto con el poder de la naturaleza de manera fácil y bella, nos relajan y nos llenan de una energía pura.
Los libros del Tao llamados Mantak Chia y Maneewan Chia hablan de que a lo largo de la historia, los seres humanos han usado todas las partes del árbol como remedio para curar. Y llegaron a algunas conclusiones respecto a los distintos árboles y su capacidad de sanar a los humanos. Los árboles grandes son los que contienen más energía. Entre los más poderosos se encuentran los árboles que crecen junto al agua corriente. Algunos son más cálidos o fríos que otros. Hay que practicar para distinguir las diversas propiedades de los diferentes árboles.
1-Los pinos. Los mejores árboles para sanar son los grandes, en especial los pinos. Los pinos, irradian energía Chi, nutren la sangre, fortalecen los sistemas nerviosos y contribuyen a prolongar la vida. También alimentan el alma y el espíritu. Los pinos son los “Arboles Inmortales”. La poesía y la pintura china antiguas están llenas de admiración por los pinos. Si bien los pinos son a menudo la mejor elección, se pueden usar muchos otros árboles o plantas.
2-Los cipreses y los cedros reducen el calor y nutren la energía Yin.
3-Los sauces ayudan a eliminar los vientos malsanos, a liberar la humedad excesiva del cuerpo, a reducir la alta tensión sanguínea y a fortalecer el aparato urinario y la vejiga.
4-Los olmos tranquilizan la mente y fortalecen el estómago.
5-Los arces persiguen a los vientos malsanos y ayudan a mitigar el dolor.
6-Las acacias blancas ayudan a eliminar el calor interno y a equilibrar la temperatura del corazón.
7-Las higueras de Bengala limpian el corazón y ayudan a eliminar la humedad del cuerpo.
8-Los canelos eliminan el frio del corazón y del abdomen.
9-Los abetos ayudan a eliminar cardenales, a reducir la hinchazón y a curar los huesos rotos más rápido.
10-Los espinos ayudan en la digestión, fortalecen los intestinos y reducen la tensión sanguínea.
11-Los abedules ayudan a eliminar el calor y la humedad del cuerpo y a desintoxicarlo.
12-Los ciruelos nutren el bazo, el estómago, el páncreas y tranquilizan la mente.
13-Las higueras eliminan el exceso de calor del cuerpo, aumentan la saliva, nutren el bazo y ayudan a detener la diarrea.
14-Los ginkgos ayudan a fortalecer la vejiga y alivian los problemas urinarios de las mujeres.
Para establecer relación con un árbol, y estar en comunión con él hay que mirarlo en silencio y enseguida se advierte la energía sanadora que brota de él. Intuitivamente sabrás qué hacer: puede que pongas tus manos en su corteza, que le abraces o que apoyes tu espalda, con todos los centros energéticos de tu columna vertebral, en su tronco y te llenes de energía. Es realmente sanador poder experimentar, poder vivir con intensidad, esta bella unión con los árboles.


                                                                       ARCE
 
                                                               ACACIA BLANCA                             


viernes, 16 de febrero de 2018

YOGA EN VERANO LO QUE ES MAS BENEFICIOSO


Sentados con las piernas estiradas y juntas, llevamos el talón izquierdo, junto al muslo derecha, cruzamos la pierna derecha por encima de la izquierda, y tratamos de poner el talón derecho junto al muslo izquierdo, las rodillas dobladas tendrían que quedar, en lo posible, una sobre otra. Elevando el brazo derecho bien alto, llevamos la mano a la espalda, colocando la mano entre los omóplatos. Luego se baja el brazo izquierdo y se pasa por detrás de la espalda, tratando de encontrar la mano, unir las manos, si no se llega ayudar con una cinta. En esta postura, respirar lento y profundo por lo menos tres veces, luego soltar y desarmar suavemente, relaje, descanse y repita la secuencia invirtiendo piernas y brazos. Esta postura, también se puede realizar sentado sobre los talones.





Sentados con las piernas cruzadas, tomarse de la rodilla derecha y caer sobre ese muslo, compruebe las tensiones que le produce esta postura, incorpórese, apoye las monos sobre las rodillas y rote el tronco seis veces en una dirección y seis en la otra. Tómese nuevamente la rodilla derecha e inhale, al exhalar caiga sobre ese muslo. Quédese entre  seis y doce respiraciones, observe como cedieron las tensiones; incorpórese y repita del otro lado.



miércoles, 7 de febrero de 2018

YOGA EN VERANO QUE PRACTICAR


Apoyado sobre la pared con las piernas separadas a la distancia de los hombros y las rodillas flojas, eleve los brazos en forma de cruz; alce los antebrazos a 90grados, como si fuera un cactus, y presione contra la pared, inhalando, retenga, y al exhalar afloje la presión, repita entre y tres y seis veces.
Luego eleve los brazos y manténgase allí, tres respiraciones.
Sentado, junte las manos en mudra de oración; con las falanges de los pulgares masajee el centro del pecho; lleve los pulgares en círculos sobre el pecho presionando levemente, la intención es disolver ese centro de angustia. Con la imaginación visualice que de ahí brota un manantial inagotable de luz, que fluye cada vez más abundante. Luego de un rato, inhale profundamente y exhale cantando la vocal “a” repita tres veces.