viernes, 24 de junio de 2016

PRIMORDIAL EN EL OCTAVO MES DE EMBARAZO LA ESTIMULACION PRENATAL

Porqué la estimulación prenatal:



Tomar parte activa en el embarazo, vinculándote afectivamente a tu hijo antes de nacer y consiguiendo que él llegue al mundo con la máxima capacidad neuronal. En esto consiste la llamada estimulación prenatal, un sistema que aprovecha las posibilidades reales de comunicación que existen entre tu futuro hijo y tú desde el seno materno.
El pequeño que llevas en tu interior es mucho más que un ser pasivo en formación. Gracias a los avances en los sistemas de diagnóstico prenatal y, especialmente, al perfeccionamiento de las ecografías, se ha podido observar la increíble capacidad sensitiva que va logrando el feto a medida que evoluciona el embarazo. Se ha comprobado cómo reacciona ante una luz intensa, se sobresalta ante un sonido fuerte o siente como suaves masajes las diferentes presiones en el útero… Y si existen esas capacidades ¿por qué no aprovecharlas desde el momento en que aparecen?
Pero es que, además, alrededor del octavo mes de embarazo, el bebé cuenta con entre dos y tres veces más neuronas que cualquier adulto pueda tener. Sin embargo, durante el último mes antes del parto, la mitad de estas habrán muerto y seguirán haciéndolo, aunque a un ritmo menor, durante los siguientes años de infancia. Este proceso de destrucción natural se produce porque estas células nerviosas no han establecido conexiones entre sí y una célula aislada, que no se utiliza, termina por desaparecer. Y es que para que estas conexiones entre neuronas se produzcan es necesario un estímulo.
La estimulación prenatal pretende frenar este proceso y proporcionar los estímulos necesarios para que las neuronas establezcan conexiones sinápticas; en definitiva, intenta que el feto no pierda materia gris del cerebro.
Tecnicas de estímulo
Habla con él
La mamá debe tomar conciencia de la presencia de su hijo en su vientre como una persona a la que le puede contar todo lo que realiza, hablándole y narrándole todas tus actividades.  Cuando tengas definido su nombre utilízalo frecuentemente.
En esta etapa, el padre se debe preocupar por realizar las mismas actividades que la madre para estimular al bebé y  fortalecer el lazo afectivo con él.
Una buena forma de estimular al bebé es cantar canciones de cuna y leer cuentos, así, se acostumbrará al timbre de voz y se calmará con mayor facilidad en aquellos momentos de llanto inexplicable.  Trata de realizar esta actividad en forma rutinaria todos los días a la misma hora.  Esto permitirá sentar las pautas para establecer la rutina del bebé una vez nacido.
Las mejores melodías son aquellas delicadas como las de naturaleza y clásica –Mozart- porque son suaves y relajantes.  Pero si este tipo de música no resulta agradable a la mamá, puede elegir la que resulte de su gusto, pero con volumen moderado.
Además, una buena opción para estimular el sentido auditivo es jugar con el bebé produciendo ruidos suaves con sonajeros u otros juguetes cerca del vientre.

Acarícialo
Aunque no lo creas, al tocar la panza tu bebé percibe que lo estás acariciando y le transmites una sensación agradable además de sentirse querido.

Estimula su visión


Descúbrete la panza y  colócate al sol o cerca de una fuente de luz o una linterna durante 30 segundos y luego tápala.  Repite esta acción varia veces para dar la sensación de luz-oscuridad.
Relájate e imagina
Escoge una postura cómoda, de preferencia con la panza descubierta, a una temperatura agradable, con luz y música suave, en un ambiente distendido. Puedes estirarte sobre la cama, un sillón o cualquier lugar donde te sientas bien. Una vez que se está confortable, cierra los ojos,  acaricia a tu bebé en forma circular.  Si el bebé está inquieto, se continúa con los masajes hasta que se tranquilice.  Cuando estás relajada, háblale y cuéntale lo que sientes por su llegada, de los temores, ansiedades y, sobre todo, de cuanto lo amas.
Imagina a tu bebé  abrigado y sonriendo.  Puedes visualizarlo en tus brazos, sintiendo los latidos de tu corazón que lo arrullan y calman.  Termina este momento de relajación despidiéndote de tu bebé y poco a poco comienza a mover brazos y piernas y por último abre los ojos
Las técnicas de relajación mejorarán la ansiedad que se vive durante el embarazo, y te permitirán fortalecer fortalece el vínculo de apego con tu bebé.


FORTALECER EL CORAZON

PARA FORTALECER EL CORAZON
Esta es una técnica del yoga kundalini que se denomina "fortalecer el corazón". Es una actividad que consiste en poder relajar el área del corazón y se la conoce precisamente con ese nombre.
Y está especialmente indicada para personas con problemas cardíacos.
La práctica es sencilla y con ella se consigue eliminar la tensión de toda la parte superior del cuerpo.

¿Cómo actúa el ejercicio sobre el cuerpo?
 Estimulando los nervios que van desde la punta de los dedos y pasan por las manos y los brazos hasta el pecho, y que se reúnen en el centro del corazón.
Cuando se mantiene la posición durante el tiempo establecido, los músculos del corazón se relajan por sí solos.


¿Qué sucede cuando relajamos de la parte superior del cuerpo?
 Los pulmones se expanden y se produce una limpieza general de todo el torso debido a la actividad que se genera en el sistema linfático. Asimismo, al estar los músculos de los hombros y del cuello flexionados durante el ejercicio, al bajar los brazos, se observa, se percibe, cómo la relajación fluye también hacia estos músculos.

Posición del ejercicio.
Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas y la espalda completamente recta. Puedes también sentarte en una silla, con los pies paralelos y bien pegados al suelo y la columna derecha. Cierra los ojos. Levanta los brazos hasta un ángulo de 60 grados y mantén los codos bien firmes con las palmas hacia arriba y los dedos extendidos. Respira lenta y profundamente inhalando y exhalando por la nariz. poniendo tu atención en la zona del pecho, y concretamente en la zona del corazón.
El tiempo mínimo para mantenerse en esta postura es de 1 minuto y el tiempo máximo, de 3 minutos.
El ejercicio termina con una inhalación profunda que retendremos durante 10 segundos. Durante ese período seguiremos concentrados en la zona del pecho y escucharemos u observaremos nuestros latidos. Después, y mientras exhalamos muy lentamente, bajaremos los brazos y los relajaremos sobre el regazo.
Manténte sentado un minuto más, con los ojos cerrados, para sentir el efecto calmante del ejercicio.
Mantén la postura aunque tu mente diga, grite, que bajes los brazos. Antes del ejercicio tienes que saber que tu mente lo boicotearás. Si te cuesta aguantar el minuto mínimo, empieza por 30 segundos, sabiendo que debes alcanzar ese minuto, para luego poder continuar hasta los 3.
La clave del ejercicio es concentrarse en la respiración y no en la posición. En todo caso si la atención vuela a los brazos, la dirigiremos a la zona de los codos y volveremos la atención al pecho y a la respiración. .


BENEFICIOS DE LA PRACTICA DEL YOGA, EN PACIENTES CON CANCER

BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DEL YOGA, EN PACIENTES CON CÁNCER

No existe una relación directa entre el yoga como tratamiento y el cáncer. Sin embargo, el yoga ha demostrado su eficacia en el alivio del estrés y el trauma que sufre un paciente de cáncer.
El yoga puede ser adoptado incluso como medida preventiva contra el cáncer. Ya que el Yoga cura naturalmente las células y tejidos dañados, se considera que previene que las células se vuelven cancerosas.
Las prácticas regulares de yoga tienden a aumentar la capacidad de los tejidos para superar los daños internos. Una vez que obtengas esta mayor capacidad de resistencia a través del yoga, serás menos propenso a ser víctima del cáncer. Al mejorar la capacidad general del cuerpo para combatir las enfermedades, de esta manera reducirá la posibilidad de contraer enfermedades graves como el cáncer.
El Yoga también ha demostrado ser un combatiente directo contra el cáncer, ya que restringe el crecimiento de células cancerosas. Al hacer esto, el yoga aumenta la longevidad de los pacientes.
El sistema inmune se vuelve gradualmente más fuerte con la práctica de yoga regular. Una vez que te vuelvas más fuerte internamente para resistir las enfermedades, serás menos susceptibles a tumores y cáncer.
Dado que los pacientes de cáncer son muy propensos a estar bajo una tensión inmensa, ya que es una enfermedad letal, el Yoga les ofrece una solución a su estrés. Con la ayuda del yoga pueden mantenerse con su espíritu en alto para luchar contra la enfermedad.
El yoga les ayuda a desprenderse de su constante temor de la muerte. Los varios ejercicios de relajación les ofrecen la paz mental que tanto necesitan. Las personas que padecen cáncer deben aprender asanas básicas y ejercicios de respiración que son de gran ayuda para mantenerlos en un buen estado físico y mental.

A LOS PACIENTES DE CÁNCER TAMBIÉN SE LES RECOMIENDA HACER PRANAYAMAs
Además el Yoga también reduce los efectos secundarios de la quimioterapia y otros tratamientos del cáncer.
A un paciente de cáncer no se le recomienda todos los ejercicios de yoga.
Tomando en cuenta la gravedad y el tipo de cáncer se les sugiere realizar ejercicios de yoga específicos.
Se les abstiene de hacer asanas de yoga complejas, ya que pueden afectarles negativamente debido a su estado físico débil.
Antes de tomar clases de yoga, un paciente con cáncer debe consultar  con su médico y de tomar clases elegir un instructor idóneo. El yogui debe sugerirle sólo aquellos ejercicios que son buenos para su propósito.
Así, el yoga podría ser un buen compañero para la gente que sufre de cáncer, un compañero que no sólo disminuye el trauma y el estrés asociado con la enfermedad, sino que también ayuda a aumentar su esperanza de vida.


EJERCITAR LAS MANOS ES MUY IMPORTANTE

EJERCICIOS DE MOVILIDAD  Y ELONGACION

Para prevenir problemas de osteoatrosis, es recomendable mantener las manos y los dedos activos.

 Aquí algunos ejercicios para activar su flexibilidad.

1.- Sobre la mesa, extender y contraer los dedos.
2.- Con el índice y el pulgar, formar la letra “O” y deshacer.
3.- Separar los pulgares, lo más lejos posible de la mano y juntar.
4.- Siempre con las manos apoyadas sobre la mesa, levantar  los pulgares hacia arriba lo más posible.
5.- Con la mano extendida, llevar el pulgar hacia el centro de la palma y volver.
6.- Extender la mano en forma horizontal y levantar hacia arriba cada dedo de a uno.
7.- Apoyar la mano sobre el respaldo de una silla y flexionar los cuatro últimos dedos, como aferrándolo. Soltar y repetir.


 Hacer 3 series de 10 repeticiones cada vez.

viernes, 27 de mayo de 2016

CHAKRA RAIZ (MULADHARA)

CHAKRA  MULADHARA

Color: rojo
Elemento: tierra
Sentido: olfato
Expresión mental/ espiritual: supervivencia, confianza, estabilidad, poder
Expresión corporal: glándulas suprarrenales, sistema circulatorio, sistema óseo, dientes, uñas, ano, colon, piernas y pies



El primer chakra (Muladhara) es nuestra raíz física, ancestral y vital. Está ubicado en la base del coxis, entre el ano y los genitales, y su función en el cuerpo se relaciona con la fortaleza de los huesos, los dientes, las uñas, el intestino, las piernas y los pies. Constituye la energía primordial sobre la que desarrollan los otros chakras, por lo cual su buen funcionamiento es determinante para nuestro desarrollo espiritual y el adecuado funcionamiento de todas las dimensiones que nos conforman. Es el primero de nuestros chakras inferiores, que son aquellos que consolidan la manifestación más individual y más gruesa de nuestro ser (la material). 
Muladhara chakra es el centro energético que nos provee la energía vital.
Es, además, la raíz de nuestro sistema energético, por ser el primero de nuestros siete chakras principales. Aquí reposa el kundalini, la energía cósmica de la que habla la tradición tántrica; y Sushumna, Ida y Pingala, los principales canales energéticos (nadis) comienzan también en este punto, por lo que este primer chakra es el centro de los ciclos de energía sutil que la medicina yóguica identifica.
Este chakra regula las fuerzas que se relacionan con nuestro ser físico y nuestra relación con el mundo material, además de la conexión con la tierra. Es el más cercano a nuestra naturaleza más básica y tribal y el más alejado de nuestro ser trascendente, pero es tan necesario como los más espirituales porque procura nuestra supervivencia y nuestro bienestar físico, así como nuestra seguridad personal. Es nuestro ser más elemental que requiere solidez y conexión con la tierra como proveedora de vida, fuerza y protección. Es además la pulsión que procura nuestra supervivencia, por lo que nos motiva a actuar. Pero además nos da el impulso básico para funcionar día tras día, no solo como un latido primitivo, sino como la confianza y el calor cuerpo-mente de donde sale la capacidad de acción, la identidad grupal, la autoestima y motivación básicas. Es el aspecto que nos conduce a construir y a buscar la estabilidad.
Por ser el impulso que nos da vida, seguridad ontológica y física, confianza y poder, es una parte fundamental de nuestro ser y tenerlo en cuenta es esencial para nuestro bienestar. Corresponde a esta energía nuestro bienestar físico, el estar conectados con la tierra y el entorno natural, así como con nuestro cuerpo como una manifestación de la tierra y escuchar sus necesidades. Su pulsión se conecta con nuestro ser corpóreo, primitivo y terrenal.
El rojo que lo identifica corresponde al color de la energía más primitiva de la tierra y por tanto también de la vida que emana de ella. También es el color de la sangre. Nuestro plano más instintivo necesita del primer chakra para sentir que tiene techo, comida y vestido, pero además que su bienestar está asegurado. Esto tiene varias dimensiones además del bienestar físico, pues constituye el arraigo grupal que nos da un sentido de pertenencia, un lugar espacial y psicológico, y abarca además un plano de protección mental y emocional. Pero si nos adentramos en el aspecto físico, nos damos cuenta además que este bienestar se relaciona también con los ciclos y necesidades naturales del cuerpo para desarrollar su potencial y su vitalidad. 
Un primer chakra débil se puede manifestar en inseguridad, depresión, problemas de salud, falta de estabilidad y problemas económicos. Es común que se debilite ante grandes cambios o al cambiar de lugar. Su función desequilibrada puede generar agresividad, posesividad o codicia. Para abrirlo y estimularlo, es recomendable estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio físico, además de una serie de posturas de yoga como las de pie, que nos dan fuerza y estabilidad, o aquellas sentadas que estimulan la base de la columna vertebral. Las terapias con cristales y piedras preciosas, colores, esencias y sonidos también son efectivas. 

POSTURAS DE YOGA
Estas posturas de yoga nos ayudan a sentir la energía y firmeza de la tierra, además de empoderarnos con sus cualidades: abundancia, energía, firmeza y estabilidad. Una manera de esto es tener conciencia de nuestro cuerpo a cada instante, sentir la energía que nos llega de la tierra (con posturas de pie que aumentan la fortaleza y el equilibrio, o aquellas que conectan la base de la columna con el suelo), dándonos apoyo, sosiego y abriendo nuestro sistema energético desde la raíz. 



Postura de la montaña
Párate con los pies paralelos y juntos, o un poco separados uno del otro si esto te da mayor estabilidad. Mira hacia el frente, con la quijada paralela al piso, con la columna recta y los brazos a cada lado del cuerpo, estirados, al igual que los dedos de las manos, pero sin crear tensión; más bien siente cómo cada parte de tu cuerpo está activa. Relaja los hombros. Pon atención a tu postura: tu columna debe estar recta y tu espalda erguida. La pelvis está en posición neutra. La parte frontal de tu cuerpo está ligeramente elevada y la posterior se afianza en el suelo. Siente cómo te conectas firmemente con la tierra que te da soporte y al mismo tiempo “creces” y tu columna se estira hacia el cielo. 
Sé consciente del contacto con la tierra, distribuye muy bien el peso en los dos pies y plántate muy bien en los dedos y la parte frontal del pie. Respira profundamente y toma conciencia de cada parte de tu cuerpo, cómo estás parado firmemente en la tierra y cómo te da solidez y vitalidad. Una variación de la montaña es con las manos juntas frente al pecho, para conectarte con tu ser trascendente.
La postura de la montaña (tadasana), contrario a lo que parece, es muy activa y requiere mucha atención. Es además una postura fundamental para otras asanas (posturas de yoga) y una buena manera de iniciar una práctica con conciencia y profundidad.



GUERREROS
Para el guerrero I párate en la postura de la montaña y separa tus piernas un metro ó 120 cms, dependiendo de tu estatura. Levanta los brazos a cada lado del cuerpo y déjalos firmes, paralelos al piso, con las palmas de las manos hacia abajo y los dedos de las manos juntos y estirados. Gira ligeramente el pie izquierdo hacia la derecha alrededor de 45 grados y el izquierdo también hacia la derecha 90 grados.
Mantén la pierna izquierda estirada y firme. Rota el torso hacia la derecha totalmente 90 grados, asegurándote de que tus caderas están perfectamente cuadradas hacia el frente. La columna debe estar recta. Busca la estabilidad en tus pies y tobillos. En la siguiente exhalación dobla tu rodilla derecha de manera que tu muslo debe hacer un ángulo de 90 grados con el suelo y tu pantorrilla está perpendicular. Cuida que tu rodilla no esté más allá de tu tobillo y que no dobles más de 90 grados para no poner en riesgo tu rodilla. Asegúrate de que tu cadera quede bien cuadrada hacia el frente y que no se haya abierto hacia la izquierda. Estira los brazos por encima de tu cabeza, perpendiculares al suelo, con los dedos estirados hacia el techo y mantén la postura.
Activa tus piernas y tus brazos y lleva la mirada hacia la punta de tus dedos. Abre el pecho, estirando más tu columna. Siente el apoyo de tu pie izquierdo y la conexión firme entre tus piernas y tu torso.
Permanece en la postura durante 30 segundos, respirando profundamente, sintiendo cómo te conectas con la tierra, te llenas de vitalidad y energía y te emponderas con la fortaleza espiritual del guerrero. Repite en el lado opuesto. Hay diferentes variedades de guerreros pero todos nos dan fuerza externa e interna, espíritu activo, estabilidad y templanza. La práctica nos ayuda a enfrentar el miedo, la inseguridad y otros estados como la falta de energía.


POSTURA DEL TRIANGULO
Comienza en la postura de la montaña, con los pies juntos y los brazos a cada lado del cuerpo, sin tensión pero con atención. Separa los pies entre 90 y 120 cms, según tu altura. Con una inhalación, levanta los brazos a la altura de tus hombros, con las palmas de las manos hacia abajo. Eleva tus muslos, abre el pecho y estira tu columna.
Gira tu pie izquierdo hacia afuera 90 grados, girando la pierna completa desde la cadera.
Gira también el pie derecho unos 45 grados hacia la izquierda. Mantén las piernas bien estiradas y el muslo activado durante todo el proceso. Eleva el brazo derecho, manteniéndolo estirado, junto a la oreja derecha y siente el estiramiento en todo el lado derecho. Manteniendo este estiramiento, inhala y, al exhalar, dóblate hacia la izquierda, desde la cadera, evitando girar el cuerpo demasiado, aunque permitiendo que la cadera derecha se desplace un poco hacia adelante. Apoya tu mano izquierda sobre tu canilla, sobre el tobillo o el piso.
Eleva tu brazo derecho hacia el cielo y lleva tu mirada hacia arriba, hacia tu mano derecha, que debe estar con los dedos juntos y extendidos, como una espada. Si lo prefieres, puedes mantener la mirada hacia adelante para comenzar, pues esto favorece el equilibrio. Sostén durante 30 segundos, sintiendo cómo tus pies te dan solidez sobre la tierra. Es importante que, mientras la sostengas, recuerdes respirar de forma estable. Repite hacia el lado contrario.


POSTURA DE LA GUIRNALDA 
Comienza de pie. Los pies están paralelos uno al otro, abiertos a una distancia similar al ancho de tus hombros. Activa los músculos del abdomen. Lentamente y con conciencia, haz una sentadilla con los pies bien firmes en el piso y bajando tanto como puedas. Lleva tu torso un poco hacia adelante, entre tus muslos. Asegúrate de que la base de tu columna esté apuntando hacia el piso y tu columna esté muy recta.
Con los codos ayuda a abrir un poco los muslos, juntando las manos (la postura de oración). Respira profundamente y siente cómo estás firme en el suelo y cómo tu espalda está activa. Tu columna debe estar alargada. Puedes permanecer dónde estás o aumentar el reto elevando los brazos. Intenta sostenerte con confianza la postura de la guirnalda mientras ésta abre tus caderas y te da estabilidad interior. Sostén alrededor de 30 segundos, respirando con conciencia. Para salir puedes inhalar y estirar las piernas controladamente para volver a estar de pie.
Malasana es una postura bastante exigente y nos ayuda a fortalecer las piernas, a darnos solidez y confianza interior.




POSTURA DEL NIÑO
Siéntate con las rodillas separadas para que haya mejor relajación, los dedos de los pies en contacto uno con otro. Inhala y al exhalar, dóblate hacia delante. Tu abdomen y pecho cae entre tus muslos. Posa tu frente en el piso y lleva tus brazos hacia atrás, estirados pero relajados, al lado del cuerpo. Las palmas de las manos miran hacia arriba. Cierra los ojos.
Relaja los hombros y deja que caigan hacia el piso, y siente cómo los omóplatos se abren a cada lado, ampliamente.
Suéltate a la postura, permite que el peso de la cabeza recaiga totalmente sobre el piso, dándote sosiego, apoyo y confianza. 
Respira profundamente y con conciencia plena. Siente cómo tu abdomen presiona sobre tus muslos cuando inhalas. Siente también cómo tu cavidad torácica se expande hacia los lados cuando inhalas y luego se desinfla. Siente también cómo la parte posterior de tu torso también crece hacia el cielo, expandiendo tu columna. Con cada inhalación, relaja cualquier tensión física o mental.
Esta es una postura restaurativa que nos da descanso, nos revitaliza y nos da serenidad mental. Como no estás haciendo esfuerzo, la puedes mantener varios minutos. 

Más asanas para este propósito

Esta es una selección de posturas para el primer chakra. Hay otras posturas que activan las cualidades de este chakra como la postura del árbol y en general la mayoría de las asanas de pie. La torsión espinal, y en general aquellas en las que estamos sentados, con nuestra columna vertebral recta y en contacto firme con la tierra, como el loto, el medio loto y la mariposa, también activan el primer chakra.

viernes, 22 de abril de 2016

POSTURAS INVERTIDAS

LAS POSTURAS INVERTIDAS
Las posturas invertidas, y en particular salamba sarvangasana o postura de la vela, son asanas en las que se invierte el cuerpo, quedando abajo la cabeza y arriba el resto del cuerpo dejando el peso sobre la cabeza, cuello u hombros. Se incluyen en este grupo las asanas semi invertidas con los pies en el suelo, como la postura del arado y las asanas preparatorias de sirsasana (postura sobre la cabeza).Son consideradas como las reinas de las asanas, ya que traen numerosos beneficios a nuestro organismo.
BENEFICIOS:
 Entre los más importantes se encuentran los siguientes:
- Gracias a la posición invertida del cuerpo, la circulación sanguínea se ve favorecida, retornando la sangre venosa al corazón sin dificultad. Esto resulta muy beneficioso para aquellas personas que tienen varices o hemorroides.
- Es también debido a la posición invertida que los órganos abdominales se descongestionan y se liberan de la presión ejercida por la fuerza de la gravedad. Gracias a ello encuentran alivio estreñimiento, trastornos de la próstata, desplazamientos uterinos, gastritis y ptosis gástricas entre otros.
- El cerebro es irrigado por una gran cantidad de sangre, de forma que se eliminan los espasmos vasculares ayudando a calmar dolores de cabeza. Además, este tipo de asanas sedan el sistema nervioso, ayudando a quienes padecen irritabilidad, hipertensión e insomnio.
- Mejoran la respiración abdominal o diafragmática, ayudan a mitigar el asma y la bronquitis, y alivian los resfriados y otros trastornos nasales.
- Provocan una mayor irrigación de sangre a las glándulas tiroides y paratiroides, manteniéndolas sanas y en buen funcionamiento.
- Fortalecen los músculos de la espalda y abdomen.
- Dan amplitud y movilidad a la cintura escapular.
- Al colocar la columna vertebral en posición invertida, las vértebras lumbares son liberadas del peso y la presión a la que son sometidas habitualmente, siendo estas posturas muy eficaces para aliviar dolores en esta zona.
- Regulan el funcionamiento de las glándulas hipófisis e hipotálamo, situadas en el interior del cráneo y encargadas de regular todo el sistema endocrino.
- Estimulan las funciones intelectuales, mejoran la memoria y la concentración.
*En caso de hipertensión, las posturas se deben mantener por un breve tiempo y siempre consultando previamente con un médico.
COMO TRABAJO PERSONAL
Es toda una experiencia ver el mundo de este modo: dado vuelta. Te otorga otra perspectiva de ti en relación al mundo.
Nos obliga a trabajar con los temores muy humanos de perder equilibrio y estabilidad. Tener la capacidad de invertir tu cuerpo y quedar sostenido sobre tu cabeza por un periodo razonable de tiempo te libera, te hace sentirte liviano, más libre.

CONTRAINDICACIONES:

·                     Estas posturas están contraindicadas en personas con lesiones de corazón.
·                     Trastornos de las glándulas tiroides.
·                     Arteriosclerosis.
·                     Nunca se han de practicar cuando existe congestión cefálica previa, por ejemplo en los    catarros y cefaleas.
·                     Además, los practicantes con afecciones cerebrales, sinusitis, otitis, glaucoma, hernia   de hiato, o lesiones en vértebras cervicales deben abstenerse de practicar posturas invertidas.

Es conveniente, que para realizar dichas asanas, el asesoramiento de un profesor cualificado. Los beneficios de dichas asanas se logran con una práctica constante dentro de un conjunto global de práctica en donde se incluyan diferentes tipos de asanas, como lo es en una sesión de yoga.

Sirshasana (postura sobre la cabeza):

La postura de la cabeza (sirsh en sánscrito) recibe el nombre de "la reina de las asanas" debido a su importancia fundamental, desbordante en su efectos beneficiosos físicos y psicológicos. Esta asana produce un profundo efecto en el cerebro y en todos los elementos craneanos gracias a una abundante circulación sanguínea generada por la fuerza gravitatoria. La inversión de todo el cuerpo genera que la sangre venosa vuelva al corazón aprovechando la fuerza de gravedad. Esto genera entre otras cosas un descanso al corazón, así como también una reducción de las várices. Se produce un vacío en la zona abdominal, generando un masaje de esta zona del cuerpo y un correspondiente efecto estimulador y regulador de esta zona. 

Beneficios:
·                     Profunda estimulación e irrigación sanguínea cerebral y elementos craneanos.
·                     Reduce las várices.
·                     Estimulación abdominal.
·                     Descanso y equilibrio psíquico.







Sarvangasana (la vela):

Traducción del sánscrito: "todo el cuerpo", dando referencia a la enorme cantidad de beneficios que esta postura prodiga. La sangre venosa fluye con facilidad de nuevo hacia el corazón, dándole un renovador descanso. Debido a la presión que se ejerce sobre la zona de la garganta se produce una fuerte estimulación de la glándula tiroides y de los órganos del cuello y tórax. Asociada a esta glándula se encuentran numerosos beneficios en los sistemas del cuerpo. Del lado posterior del cuello se produce un gran estiramiento de la zona cervical, produciendo un gran alivio descontracturando el mismo.
Rejuvenecimiento del organismo en general. Sin duda esta es una de las asanas más completas y beneficiosas para los órdenes físico y psíquico. Inversión de las fuerzas circulatorias, la sangre venosa circula con facilidad hacia el corazón.

Beneficios:
·                     Profunda irrigación y estimulación de la glándula tiroides.
·                     Alimentación sanguínea cerebral.
·                     Estiramiento y descontractura la zona cervical.
·                     Alivio en várices.




Halasana (postura del arado)

La postura del arado o “Halasana” en sánscrito. Esta postura corrige muchos del problema que provoca estar demasiadas horas ante la computadora o en posturas sentadas.

Beneficios:
·                     La flexión de la cadera en la postura, estira toda la columna, focalizándose sobre todo en la región cervical.
·                     Mejora del riego sanguíneo de la zona cervical.
·                     Estiramiento pronunciado de las vértebras lumbares.
·                     Las personas con disfunciones cervicales, notarán una gran mejoría con la práctica.
·                     Vuelve la columna más flexible y saludable.
·                     Desentumece las caderas y los músculos de las piernas.
·                     La mente se vuelve clara y calma.
·                     Permite una rápida recuperación del agotamiento nervioso.