jueves, 29 de septiembre de 2016

La Vista (Cuidados y ejercicios)

La Vista
La vista está tan  ligada a lo hepático, que enfermedades como la hepatitis se manifiesta en los ojos.
La primavera es una estación Yang, como la vista, sentido que insume el 80% de toda la energía del sistema nervioso. Nuestra cultura es sumamente Yang, es decir muy visual, en oposición  al oído que es el sentido Yin. Se habla con admiración de un ejecutivo agresivo o de un político conquistador (Yang). Los sexólogos afirman que la visión tiene un lugar secundario en el erotismo femenino (Yin). Eso explicaría la mayor cantidad de desnudos femeninos frente a los masculinos en el cine, tanto como la irrupción de mujeres en el escenario a la hora de un strip-tease masculino.
No se conforman,  como el varón, con mirar solamente.
Cuidado de la vista
El hígado, según la medicina china, se abre a los ojos, alimentándolos de energía. Cuidar el hígado significa también cuidar los ojos. Algunos expertos occidentales afirman que ingerir grasas y proteínas en exceso produce problemas en los ojos.
En 1920, el reconocido oftalmólogo William Bates aconsejaba:
-          Evitar los anteojos siempre que sea posible, para no crear dependencia.
-          Practicar relajación profunda diariamente, porque la visión está directamente relacionada con el grado de tensión que se sufre.
-          No fijar la vista (en la computadora, el televisor, los libros.etc.) mover los ojos, parpadear.
-          Ejercitar los ojos cotidianamente, combinando la practica con la respiración calma.
-          Sin mover la cabeza, mire hacia arriba y hacia abajo, seis veces. Parpadee, respire, descanse.
-          Mire a cada costado seis veces; parpadee, respire, descanse.
-          Mire a cada costado seis veces; parpadee, respire, descanse.
-          Imagine una diagonal de derecha (arriba) a izquierda (abajo).
-          Imagine una diagonal de derecha (abajo) a izquierda(arriba).
-          Revolee los ojos en círculos en una dirección y en la contraria. Repita 6 veces.
Elija un objeto cercano y otro lejano en la misma dirección. Sin mover la cabeza haga foco alternadamente en uno y otro.
La vitamina para la vista es la A, que la mejora y previene la falta de visión nocturna. También fortifica el sistema inmunológico, es anticancerígena, mejora la calidad de la piel y es antioxidante. Se encuentra en frutas y hortalizas de color intenso, como zanahoria, berro, tomate, melón y damasco.

martes, 27 de septiembre de 2016

HIGADO Y VESICULA BILIAR

Hígado y la vesícula biliar
El hígado es la glándula más voluminosa y de mayor temperatura del cuerpo. Está situado en la parte superior derecha del abdomen, debajo del diafragma. Es un laboratorio químico que, entre otras cosas, fabrica la bilisesencial para procesar especialmente las grasas y acelerar la evacuación intestinal. También neutraliza las sustancias tóxicas del organismo y las expulsa del cuerpo.
Si se extirpa hasta un 40 por ciento de su volumen, recupera su peso inicial en cuatro meses. Las más de quinientas funciones distintas que realiza (hoy se asegura que son mil) las cumple con el mismo tipo de células, como si se tuviera a mil individuos iguales pero con diferentes entrenamientos. Lo que cambia no es la célula sino la información sobre la que debe hacer. Esto explicaría, en parte, su sorprendente capacidad para regenerarse.

La mejor forma de cuidarlo es la moderación. El hígado está en su plenitud genética entre la 1 y las 3 de la madrugada y la vesícula biliar entre la 23 y la 1. El aporte sanguíneo adecuado a cada órgano depende no sólo del corazón sino también del hígado, que es como el sol interno de nuestro cuerpo, de nuestro microcosmos. Sin él no hay vida, pues posee la exclusiva capacidad de convertir las proteínas vegetales y animales en humanas, siendo este un paso cualitativo. El hígado y la vesícula biliar están ligados a la primavera y, como veremos, a la ira, la cólera, la depresión, la esperanza y la envidia. Su elemento es la madera y su expresión, el grito.
Después de la inmovilidad del invierno, la primavera es como un grito primario de amor a la vida y es, ante todo, movimiento centrífugo que se expande hacia afuera y hacia arriba, como la savia de los árboles.
Cuidado del hígado en primavera: Sugerencias sencillas para restaurar el hígado.
AYUNO
Indudablemente, el ayuno es el medio más efectivo para realizar la limpieza de nuestro organismo, porque cuando no ingerimos alimentos sólidos, las enzimas que habitualmente participan del proceso de digestión atacan los desechos que se encuentran en nuestro interior. Además, con el ayuno se produce:
un descanso para los órganos internos del cuerpo;
el equilibrio de la química de la sangre;
mayor claridad mental y espiritual;
la desaparición de la ansiedad por drogas;
la eliminación del sobrepeso.
Es preciso ir adentrándose en el ayuno poco a poco, para que el cuerpo no sufra ningún trastorno brusco. Los cambios repentinos nunca son saludables.
Para ello, se irán aligerando las ingestas progresivamente. En primer término se pueden eliminar las carnes, los dulces y toda clase de panificados. Es decir que se consumirán cereales, frutas, legumbres y verduras. Luego, se pueden suspender los cereales y las legumbres y, finalmente, las verduras y las frutas.
Durante el ayuno propiamente dicho sólo se toma agua. Lo aconsejable es comenzar por períodos cortos, a fin de acostumbrar al organismo. Diríamos que los ayunos de uno o dos días son los ideales, porque cumplen la función de limpieza y, en general, no provocan malestares ni bajas bruscas de peso.
Mientras se extiende el ayuno es aconsejable realizar ejercicios físicos y caminatas, a fin de facilitar la eliminación de los desechos.
Así como es indispensable preparar el cuerpo para que deje de recibir alimentos, el regreso del ayuno también debe ser progresivo. Se comienza con la ingestión de alimentos fáciles de digerir y ricos en fibras para su mejor evacuación. Se sorprenderá de lo delicioso que sabe la comida más sencilla.
MONODIETAS
No a todos nos seduce la idea del ayuno. Para algunas personas es una práctica demasiado drástica, o tal vez necesitan una preparación más prolongada hasta llegar a la suspensión completa de alimentos. En esos casos, las monodietas son un camino sumamente adecuado para comenzar la desintoxicación.
Las monodietas consisten en la ingestión de una sola clase de alimento durante uno o dos días. La elección de lo que se va a comer puede depender del gusto o también de la parte del cuerpo que se quiera mejorar, por ejemplo:
La manzana es adecuada para contrarrestar la acidez y las inflamaciones.
La uva negra, para los padecimientos del corazón.
El arroz integral es eficaz contra la artrosis.
El limón es excelente para la protección hepática.
El líquido adecuado para acompañar estas dietas es el agua, o en el caso de elegir una fruta, su jugo.
Y, en general, para cuidar el hígado:
Trate de suprimir el exceso de grasas de las comidas. Y si puede, aunque sea por un día, elimine el café, el cigarrillo y el alcohol. El café, en el trabajo, a veces es un pretexto para hacer un breve recreo. En ese caso, pruebe reemplazarlo por un té de hierbas;
Tome en ayunas el jugo de un limón con agua tibia. Trata de hacerlo al menos durante una semana, para desinflamar el hígado y la vesícula biliar.


martes, 30 de agosto de 2016

YOGA PARA EL CEREBRO

AGRADECIMIENTO PERMANENTE A LOS EDITORES DE LA REVISTA UNOMISMO, POR SEGUIR CONFIANDO EN MI.








lunes, 25 de julio de 2016

SUDORACION


Sudar es un proceso biológico necesario para que tu cuerpo se enfríe adecuadamente. Ten en cuenta que un sobrecalentamiento del núcleo central de tu cuerpo puede ser fatal. 
En esos momentos nuestras glándulas sudoríparas ecrinas se activan para mantener estable nuestra temperatura corporal, liberando una combinación salada de agua, cloruro de sodio y otros electrolitos.
Sudamos siempre, aunque no se note porque el sudor en muchos casos no llega al exterior, ya que el agua es reabsorbida en el conducto que une la glándula con el poro, al igual que ocurre con el sodio, el potasio y el cloro presentes en este sudor. 

Pero cuando la producción no puede ser reabsorbida, llega al exterior y se hace visible. ¿Qué origina que sudemos de esta forma? El calor, el ejercicio y ciertas situaciones de tensión nerviosa, pero hay que distinguir entre una cantidad de sudor normal y la hiperhidrosis, que es una afección. Las personas que la sufren sudan de forma bien aparente sin hacer ejercicio, sin que haga calor y sin estar sometidas a tensiones. 

Se suda más, donde hay mayor número de glándulas sudoríparas.

Si sudas mucho más de lo normal, pierdes más líquido, por eso tienes que procurar beber más agua y, si tu actividad se prolonga más de hora y media, aportar electrolitos con una bebida isotónica para evitar desequilibrios. 

Curiosamente una persona que viva en un clima seco y vaya a una zona con calor y humedad no sudará más de un litro a la hora como máximo, pero su cuerpo se adaptará en mes y medio y podrá llegar a sudar el doble. O sea que podemos deducir que si sudas mucho es porque tu organismo se ha adaptado bien y te refrigera de la forma que necesitas. 

Para sudar menos de lo que estás genéticamente predispuesto y ambientalmente adaptado a sudar, puedes usar productos antitranspirantes que disminuyen la cantidad de sudor que expulsas por la zona por la que los apliques, pero hay estudios (en muchos casos contradictorios) que no recomiendan su uso. 

Como remedio natural puedes recurrir a infusiones de Salvia. La proporción recomendada es una cucharada de planta seca por cada 200 ml de agua. Toma el doble de esta cantidad por día.