viernes, 27 de mayo de 2016

CHAKRA RAIZ (MULADHARA)

CHAKRA  MULADHARA

Color: rojo
Elemento: tierra
Sentido: olfato
Expresión mental/ espiritual: supervivencia, confianza, estabilidad, poder
Expresión corporal: glándulas suprarrenales, sistema circulatorio, sistema óseo, dientes, uñas, ano, colon, piernas y pies



El primer chakra (Muladhara) es nuestra raíz física, ancestral y vital. Está ubicado en la base del coxis, entre el ano y los genitales, y su función en el cuerpo se relaciona con la fortaleza de los huesos, los dientes, las uñas, el intestino, las piernas y los pies. Constituye la energía primordial sobre la que desarrollan los otros chakras, por lo cual su buen funcionamiento es determinante para nuestro desarrollo espiritual y el adecuado funcionamiento de todas las dimensiones que nos conforman. Es el primero de nuestros chakras inferiores, que son aquellos que consolidan la manifestación más individual y más gruesa de nuestro ser (la material). 
Muladhara chakra es el centro energético que nos provee la energía vital.
Es, además, la raíz de nuestro sistema energético, por ser el primero de nuestros siete chakras principales. Aquí reposa el kundalini, la energía cósmica de la que habla la tradición tántrica; y Sushumna, Ida y Pingala, los principales canales energéticos (nadis) comienzan también en este punto, por lo que este primer chakra es el centro de los ciclos de energía sutil que la medicina yóguica identifica.
Este chakra regula las fuerzas que se relacionan con nuestro ser físico y nuestra relación con el mundo material, además de la conexión con la tierra. Es el más cercano a nuestra naturaleza más básica y tribal y el más alejado de nuestro ser trascendente, pero es tan necesario como los más espirituales porque procura nuestra supervivencia y nuestro bienestar físico, así como nuestra seguridad personal. Es nuestro ser más elemental que requiere solidez y conexión con la tierra como proveedora de vida, fuerza y protección. Es además la pulsión que procura nuestra supervivencia, por lo que nos motiva a actuar. Pero además nos da el impulso básico para funcionar día tras día, no solo como un latido primitivo, sino como la confianza y el calor cuerpo-mente de donde sale la capacidad de acción, la identidad grupal, la autoestima y motivación básicas. Es el aspecto que nos conduce a construir y a buscar la estabilidad.
Por ser el impulso que nos da vida, seguridad ontológica y física, confianza y poder, es una parte fundamental de nuestro ser y tenerlo en cuenta es esencial para nuestro bienestar. Corresponde a esta energía nuestro bienestar físico, el estar conectados con la tierra y el entorno natural, así como con nuestro cuerpo como una manifestación de la tierra y escuchar sus necesidades. Su pulsión se conecta con nuestro ser corpóreo, primitivo y terrenal.
El rojo que lo identifica corresponde al color de la energía más primitiva de la tierra y por tanto también de la vida que emana de ella. También es el color de la sangre. Nuestro plano más instintivo necesita del primer chakra para sentir que tiene techo, comida y vestido, pero además que su bienestar está asegurado. Esto tiene varias dimensiones además del bienestar físico, pues constituye el arraigo grupal que nos da un sentido de pertenencia, un lugar espacial y psicológico, y abarca además un plano de protección mental y emocional. Pero si nos adentramos en el aspecto físico, nos damos cuenta además que este bienestar se relaciona también con los ciclos y necesidades naturales del cuerpo para desarrollar su potencial y su vitalidad. 
Un primer chakra débil se puede manifestar en inseguridad, depresión, problemas de salud, falta de estabilidad y problemas económicos. Es común que se debilite ante grandes cambios o al cambiar de lugar. Su función desequilibrada puede generar agresividad, posesividad o codicia. Para abrirlo y estimularlo, es recomendable estar en contacto con la naturaleza, hacer ejercicio físico, además de una serie de posturas de yoga como las de pie, que nos dan fuerza y estabilidad, o aquellas sentadas que estimulan la base de la columna vertebral. Las terapias con cristales y piedras preciosas, colores, esencias y sonidos también son efectivas. 

POSTURAS DE YOGA
Estas posturas de yoga nos ayudan a sentir la energía y firmeza de la tierra, además de empoderarnos con sus cualidades: abundancia, energía, firmeza y estabilidad. Una manera de esto es tener conciencia de nuestro cuerpo a cada instante, sentir la energía que nos llega de la tierra (con posturas de pie que aumentan la fortaleza y el equilibrio, o aquellas que conectan la base de la columna con el suelo), dándonos apoyo, sosiego y abriendo nuestro sistema energético desde la raíz. 



Postura de la montaña
Párate con los pies paralelos y juntos, o un poco separados uno del otro si esto te da mayor estabilidad. Mira hacia el frente, con la quijada paralela al piso, con la columna recta y los brazos a cada lado del cuerpo, estirados, al igual que los dedos de las manos, pero sin crear tensión; más bien siente cómo cada parte de tu cuerpo está activa. Relaja los hombros. Pon atención a tu postura: tu columna debe estar recta y tu espalda erguida. La pelvis está en posición neutra. La parte frontal de tu cuerpo está ligeramente elevada y la posterior se afianza en el suelo. Siente cómo te conectas firmemente con la tierra que te da soporte y al mismo tiempo “creces” y tu columna se estira hacia el cielo. 
Sé consciente del contacto con la tierra, distribuye muy bien el peso en los dos pies y plántate muy bien en los dedos y la parte frontal del pie. Respira profundamente y toma conciencia de cada parte de tu cuerpo, cómo estás parado firmemente en la tierra y cómo te da solidez y vitalidad. Una variación de la montaña es con las manos juntas frente al pecho, para conectarte con tu ser trascendente.
La postura de la montaña (tadasana), contrario a lo que parece, es muy activa y requiere mucha atención. Es además una postura fundamental para otras asanas (posturas de yoga) y una buena manera de iniciar una práctica con conciencia y profundidad.



GUERREROS
Para el guerrero I párate en la postura de la montaña y separa tus piernas un metro ó 120 cms, dependiendo de tu estatura. Levanta los brazos a cada lado del cuerpo y déjalos firmes, paralelos al piso, con las palmas de las manos hacia abajo y los dedos de las manos juntos y estirados. Gira ligeramente el pie izquierdo hacia la derecha alrededor de 45 grados y el izquierdo también hacia la derecha 90 grados.
Mantén la pierna izquierda estirada y firme. Rota el torso hacia la derecha totalmente 90 grados, asegurándote de que tus caderas están perfectamente cuadradas hacia el frente. La columna debe estar recta. Busca la estabilidad en tus pies y tobillos. En la siguiente exhalación dobla tu rodilla derecha de manera que tu muslo debe hacer un ángulo de 90 grados con el suelo y tu pantorrilla está perpendicular. Cuida que tu rodilla no esté más allá de tu tobillo y que no dobles más de 90 grados para no poner en riesgo tu rodilla. Asegúrate de que tu cadera quede bien cuadrada hacia el frente y que no se haya abierto hacia la izquierda. Estira los brazos por encima de tu cabeza, perpendiculares al suelo, con los dedos estirados hacia el techo y mantén la postura.
Activa tus piernas y tus brazos y lleva la mirada hacia la punta de tus dedos. Abre el pecho, estirando más tu columna. Siente el apoyo de tu pie izquierdo y la conexión firme entre tus piernas y tu torso.
Permanece en la postura durante 30 segundos, respirando profundamente, sintiendo cómo te conectas con la tierra, te llenas de vitalidad y energía y te emponderas con la fortaleza espiritual del guerrero. Repite en el lado opuesto. Hay diferentes variedades de guerreros pero todos nos dan fuerza externa e interna, espíritu activo, estabilidad y templanza. La práctica nos ayuda a enfrentar el miedo, la inseguridad y otros estados como la falta de energía.


POSTURA DEL TRIANGULO
Comienza en la postura de la montaña, con los pies juntos y los brazos a cada lado del cuerpo, sin tensión pero con atención. Separa los pies entre 90 y 120 cms, según tu altura. Con una inhalación, levanta los brazos a la altura de tus hombros, con las palmas de las manos hacia abajo. Eleva tus muslos, abre el pecho y estira tu columna.
Gira tu pie izquierdo hacia afuera 90 grados, girando la pierna completa desde la cadera.
Gira también el pie derecho unos 45 grados hacia la izquierda. Mantén las piernas bien estiradas y el muslo activado durante todo el proceso. Eleva el brazo derecho, manteniéndolo estirado, junto a la oreja derecha y siente el estiramiento en todo el lado derecho. Manteniendo este estiramiento, inhala y, al exhalar, dóblate hacia la izquierda, desde la cadera, evitando girar el cuerpo demasiado, aunque permitiendo que la cadera derecha se desplace un poco hacia adelante. Apoya tu mano izquierda sobre tu canilla, sobre el tobillo o el piso.
Eleva tu brazo derecho hacia el cielo y lleva tu mirada hacia arriba, hacia tu mano derecha, que debe estar con los dedos juntos y extendidos, como una espada. Si lo prefieres, puedes mantener la mirada hacia adelante para comenzar, pues esto favorece el equilibrio. Sostén durante 30 segundos, sintiendo cómo tus pies te dan solidez sobre la tierra. Es importante que, mientras la sostengas, recuerdes respirar de forma estable. Repite hacia el lado contrario.


POSTURA DE LA GUIRNALDA 
Comienza de pie. Los pies están paralelos uno al otro, abiertos a una distancia similar al ancho de tus hombros. Activa los músculos del abdomen. Lentamente y con conciencia, haz una sentadilla con los pies bien firmes en el piso y bajando tanto como puedas. Lleva tu torso un poco hacia adelante, entre tus muslos. Asegúrate de que la base de tu columna esté apuntando hacia el piso y tu columna esté muy recta.
Con los codos ayuda a abrir un poco los muslos, juntando las manos (la postura de oración). Respira profundamente y siente cómo estás firme en el suelo y cómo tu espalda está activa. Tu columna debe estar alargada. Puedes permanecer dónde estás o aumentar el reto elevando los brazos. Intenta sostenerte con confianza la postura de la guirnalda mientras ésta abre tus caderas y te da estabilidad interior. Sostén alrededor de 30 segundos, respirando con conciencia. Para salir puedes inhalar y estirar las piernas controladamente para volver a estar de pie.
Malasana es una postura bastante exigente y nos ayuda a fortalecer las piernas, a darnos solidez y confianza interior.




POSTURA DEL NIÑO
Siéntate con las rodillas separadas para que haya mejor relajación, los dedos de los pies en contacto uno con otro. Inhala y al exhalar, dóblate hacia delante. Tu abdomen y pecho cae entre tus muslos. Posa tu frente en el piso y lleva tus brazos hacia atrás, estirados pero relajados, al lado del cuerpo. Las palmas de las manos miran hacia arriba. Cierra los ojos.
Relaja los hombros y deja que caigan hacia el piso, y siente cómo los omóplatos se abren a cada lado, ampliamente.
Suéltate a la postura, permite que el peso de la cabeza recaiga totalmente sobre el piso, dándote sosiego, apoyo y confianza. 
Respira profundamente y con conciencia plena. Siente cómo tu abdomen presiona sobre tus muslos cuando inhalas. Siente también cómo tu cavidad torácica se expande hacia los lados cuando inhalas y luego se desinfla. Siente también cómo la parte posterior de tu torso también crece hacia el cielo, expandiendo tu columna. Con cada inhalación, relaja cualquier tensión física o mental.
Esta es una postura restaurativa que nos da descanso, nos revitaliza y nos da serenidad mental. Como no estás haciendo esfuerzo, la puedes mantener varios minutos. 

Más asanas para este propósito

Esta es una selección de posturas para el primer chakra. Hay otras posturas que activan las cualidades de este chakra como la postura del árbol y en general la mayoría de las asanas de pie. La torsión espinal, y en general aquellas en las que estamos sentados, con nuestra columna vertebral recta y en contacto firme con la tierra, como el loto, el medio loto y la mariposa, también activan el primer chakra.

viernes, 22 de abril de 2016

POSTURAS INVERTIDAS

LAS POSTURAS INVERTIDAS
Las posturas invertidas, y en particular salamba sarvangasana o postura de la vela, son asanas en las que se invierte el cuerpo, quedando abajo la cabeza y arriba el resto del cuerpo dejando el peso sobre la cabeza, cuello u hombros. Se incluyen en este grupo las asanas semi invertidas con los pies en el suelo, como la postura del arado y las asanas preparatorias de sirsasana (postura sobre la cabeza).Son consideradas como las reinas de las asanas, ya que traen numerosos beneficios a nuestro organismo.
BENEFICIOS:
 Entre los más importantes se encuentran los siguientes:
- Gracias a la posición invertida del cuerpo, la circulación sanguínea se ve favorecida, retornando la sangre venosa al corazón sin dificultad. Esto resulta muy beneficioso para aquellas personas que tienen varices o hemorroides.
- Es también debido a la posición invertida que los órganos abdominales se descongestionan y se liberan de la presión ejercida por la fuerza de la gravedad. Gracias a ello encuentran alivio estreñimiento, trastornos de la próstata, desplazamientos uterinos, gastritis y ptosis gástricas entre otros.
- El cerebro es irrigado por una gran cantidad de sangre, de forma que se eliminan los espasmos vasculares ayudando a calmar dolores de cabeza. Además, este tipo de asanas sedan el sistema nervioso, ayudando a quienes padecen irritabilidad, hipertensión e insomnio.
- Mejoran la respiración abdominal o diafragmática, ayudan a mitigar el asma y la bronquitis, y alivian los resfriados y otros trastornos nasales.
- Provocan una mayor irrigación de sangre a las glándulas tiroides y paratiroides, manteniéndolas sanas y en buen funcionamiento.
- Fortalecen los músculos de la espalda y abdomen.
- Dan amplitud y movilidad a la cintura escapular.
- Al colocar la columna vertebral en posición invertida, las vértebras lumbares son liberadas del peso y la presión a la que son sometidas habitualmente, siendo estas posturas muy eficaces para aliviar dolores en esta zona.
- Regulan el funcionamiento de las glándulas hipófisis e hipotálamo, situadas en el interior del cráneo y encargadas de regular todo el sistema endocrino.
- Estimulan las funciones intelectuales, mejoran la memoria y la concentración.
*En caso de hipertensión, las posturas se deben mantener por un breve tiempo y siempre consultando previamente con un médico.
COMO TRABAJO PERSONAL
Es toda una experiencia ver el mundo de este modo: dado vuelta. Te otorga otra perspectiva de ti en relación al mundo.
Nos obliga a trabajar con los temores muy humanos de perder equilibrio y estabilidad. Tener la capacidad de invertir tu cuerpo y quedar sostenido sobre tu cabeza por un periodo razonable de tiempo te libera, te hace sentirte liviano, más libre.

CONTRAINDICACIONES:

·                     Estas posturas están contraindicadas en personas con lesiones de corazón.
·                     Trastornos de las glándulas tiroides.
·                     Arteriosclerosis.
·                     Nunca se han de practicar cuando existe congestión cefálica previa, por ejemplo en los    catarros y cefaleas.
·                     Además, los practicantes con afecciones cerebrales, sinusitis, otitis, glaucoma, hernia   de hiato, o lesiones en vértebras cervicales deben abstenerse de practicar posturas invertidas.

Es conveniente, que para realizar dichas asanas, el asesoramiento de un profesor cualificado. Los beneficios de dichas asanas se logran con una práctica constante dentro de un conjunto global de práctica en donde se incluyan diferentes tipos de asanas, como lo es en una sesión de yoga.

Sirshasana (postura sobre la cabeza):

La postura de la cabeza (sirsh en sánscrito) recibe el nombre de "la reina de las asanas" debido a su importancia fundamental, desbordante en su efectos beneficiosos físicos y psicológicos. Esta asana produce un profundo efecto en el cerebro y en todos los elementos craneanos gracias a una abundante circulación sanguínea generada por la fuerza gravitatoria. La inversión de todo el cuerpo genera que la sangre venosa vuelva al corazón aprovechando la fuerza de gravedad. Esto genera entre otras cosas un descanso al corazón, así como también una reducción de las várices. Se produce un vacío en la zona abdominal, generando un masaje de esta zona del cuerpo y un correspondiente efecto estimulador y regulador de esta zona. 

Beneficios:
·                     Profunda estimulación e irrigación sanguínea cerebral y elementos craneanos.
·                     Reduce las várices.
·                     Estimulación abdominal.
·                     Descanso y equilibrio psíquico.







Sarvangasana (la vela):

Traducción del sánscrito: "todo el cuerpo", dando referencia a la enorme cantidad de beneficios que esta postura prodiga. La sangre venosa fluye con facilidad de nuevo hacia el corazón, dándole un renovador descanso. Debido a la presión que se ejerce sobre la zona de la garganta se produce una fuerte estimulación de la glándula tiroides y de los órganos del cuello y tórax. Asociada a esta glándula se encuentran numerosos beneficios en los sistemas del cuerpo. Del lado posterior del cuello se produce un gran estiramiento de la zona cervical, produciendo un gran alivio descontracturando el mismo.
Rejuvenecimiento del organismo en general. Sin duda esta es una de las asanas más completas y beneficiosas para los órdenes físico y psíquico. Inversión de las fuerzas circulatorias, la sangre venosa circula con facilidad hacia el corazón.

Beneficios:
·                     Profunda irrigación y estimulación de la glándula tiroides.
·                     Alimentación sanguínea cerebral.
·                     Estiramiento y descontractura la zona cervical.
·                     Alivio en várices.




Halasana (postura del arado)

La postura del arado o “Halasana” en sánscrito. Esta postura corrige muchos del problema que provoca estar demasiadas horas ante la computadora o en posturas sentadas.

Beneficios:
·                     La flexión de la cadera en la postura, estira toda la columna, focalizándose sobre todo en la región cervical.
·                     Mejora del riego sanguíneo de la zona cervical.
·                     Estiramiento pronunciado de las vértebras lumbares.
·                     Las personas con disfunciones cervicales, notarán una gran mejoría con la práctica.
·                     Vuelve la columna más flexible y saludable.
·                     Desentumece las caderas y los músculos de las piernas.
·                     La mente se vuelve clara y calma.
·                     Permite una rápida recuperación del agotamiento nervioso.





miércoles, 30 de marzo de 2016

MEDITACION DE OTOÑO


MEDITACION DE OTOÑO

Meditamos para aquietar nuestra mente y poder así llegar a nuestro precioso espacio interior. En la vorágine de nuestras vidas cotidianas, donde las exigencias son cada vez más apremiantes y el ritmo externo es  más rápido, nos alejamos de nuestra esencia.

Cada meditación es una experiencia única y particular, no puede enseñarse, hay que practicar y evaluar los resultados, aquí se brindarán herramientas que se utilizan en algunas de ellas.

Lo ideal, es buscar un lugar tranquilo, aislado de nuestra actividad cotidiana, donde nuestra mente pueda permanecer en reposo, al igual que nuestro cuerpo. A tener en cuenta cuando se hace regularmente, buscar el mejor momento del día. La postura debe ser cómoda para poder sostenerla, manteniendo la espalda recta, las manos pueden estar una sobre otra, ó separadas en ambos casos con palmas arriba, pueden unir pulgar con dedo índice en mudra de concentración, en la última opción.

         Una vez que estamos cómodamente instalados, hacemos varias respiraciones concentrándonos en la inspiración en el sonido So y en la exhalación en el sonido Ham.                         Por nariz suavemente.

 Cantamos varias veces el mantra Universal Om, inhalando profundamente por nariz y al exhalar pronunciamos la letra O con boca abierta y la m  con los labios cerrados esbozando una sonrisa.

 
A continuación escucharemos sonidos de  cuencos y pines.

El uso de cuencos tibetanos durante la meditación es una herramienta, que nos ayuda a llegar rápidamente a dicho estado, por un principio de resonancia con nuestros líquidos y al igual que los mantras se utilizan, para lograr el fluir fácil al estado de descanso y relajación, ingresando así en la contemplación y meditación; este es un sonido tan armónico que nos va llevando sin esfuerzo alguno, las vibraciones del cuenco, penetran en nuestro cuerpo y armonizan, acomodando nuestras energías, a la vez que su sonido circular nos va llevando a la expansión de la conciencia. Son muchas las personas, que coinciden en describir, el estado que se alcanza dejándose llevar por este sonido.. como un viaje al interior.. donde sin lugar a duda existe una sensación de paz absoluta.

 

           Luego, podemos concentrarnos en la luz de una vela, o un objeto al que miremos fijamente. Esto es muy útil, ya que nuestra mente así comienza a familiarizarse, en patrones a los que podemos acudir, en otras ocasiones y nos facilitará la llegada a la concentración.

 

                 Después cerrando los ojos repetiremos un mantra, uno muy conocido es el :

 Om mane padme hum, ese usaremos.

Por que un mantra? A fin de contestar esa pregunta bueno este ejemplo, piensen en esta situación: “un elefante alterado caminando por un lugar donde hay puestos de ventas en la calle, con su trompa que mecería de un lado para otro, destrozaría el lugar. En ese momento viene su cuidador y le da una vara para que sostenga con su trompa, esta queda fija sosteniendo la vara”. Así nuestra mente se fija con el mantra.y la aquietamos.

Repetimos esto 108 veces que es número de cuentas que tiene el Mala, por qué 108 ? Es el resultado de multiplicar los 9 planetas por las 12 casas astrológicas.

     Realizaremos 9 peticiones de logros ó cambios personales, tratando de visualizarlas en tiempo presente lo más reales que nos permita la imaginación, con olores, sabores, sonidos y sensaciones táctiles apelando a todos nuestros sentidos, la última la realizamos en función del planeta y la humanidad.
 Para terminar, escucharemos una relajación guiada.

CON LA MEDITACION SE LOGRA:

Alivio del estrés y la ansiedad.

Mejora de la concentración y la creatividad.

Mejora de la visión (física, mental y espiritual).

Equilibrio de los hemisferios cerebrales.

Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipófisis o pituitaria. 

Estímulo de la actividad de las ondas alfa o meditación profunda.

Aumento de la energía por medio de la estimulación del líquido cefalorraquídeo (posiblemente la forma física de la energía kundalini). Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura (y los órganos y glándulas correspondientes).

Fácil acceso a la intuición y a la conciencia superiores.

Desbloqueos emocionales y energéticos.

Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo.

Afloja y libera tensiones musculares. Expande e intensifica el cuerpo aúrico, que actúa como defensa energética. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior. Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental. Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno.

Algunas definiciones de los maestros sobre la meditación:

Meditar es la experiencia del aquí y ahora.

Meditar es volver hacia el interior.

Meditar es volver a tomar el control sobre la vida.

Meditar es descubrir la luz divina que mora en nuestro interior

Meditar es un puente entre la mente egoísta y la mente libre.

Meditar es como empezar a construir una casa por el techo.

Una reflexión de Anthony de Mello.

“Si se deja estar el agua turbia, se hace transparente y refleja con toda claridad la luna por la noche. Así pues deja estar tu mente. Interrumpe el proceso de pensar”.

Namasté

Edith