jueves, 17 de enero de 2013

ALIVIO PARA COLON IRRITABLE


ALIVIO PARA EL COLON  IRRITABLE
Cuando hay un familiar con algún inconveniente en su salud, uno piensa en forma continúa, como poder aliviar su condición, así me interioricé en el síndrome del colon irritable, pensando que el Yoga aportaría notables beneficios.

Información general sobre este síndrome.
Antes se lo conocía como síndrome de colon espástico, es un problema intestinal de origen desconocido, aunque el estrés parece ser un factor destacado. Sus síntomas suelen ser diarrea, estreñimiento, ó ambas cosas, así como sensación de hinchazón y calambres. Los síntomas son de moderados a graves y pueden ser intermitentes- y manifestarse, por ejemplo, sólo en épocas de mucho estrés- o casi constantes. Aunque es molesto y a veces doloroso, no provoca daños permanentes en el cuerpo. Algunas personas creen que una infección intestinal anterior, pude facilitar el desarrollo del síndrome, pero los científicos no han llegado a una conclusión definitiva en este aspecto. En este síndrome no hay sangre en las heces, ni fiebre, ni escalofríos, ni pérdida de peso. La presencia de cualquiera de estos síntomas señala que hay que acudir al médico.
Hay intolerancia a la lactosa en ciertos individuos (sensibilidad al azúcar natural de la leche) o el gluten pueden causar diarrea e hinchazón también, si notas estos síntomas digestivos después de consumir productos lácteos o alimentos ricos en gluten como el pan o la pasta, asegúrate de consultar al médico.

Cómo funciona el Yoga?
El sutil funcionamiento de la digestión depende de la acción del sistema nervioso autónomo (involuntario), especialmente de la rama parasimpática, asociada con la relajación y la restauración.
 El estrés activa el lado simpático, el sistema de luchar o correr, que puede interferir en el funcionamiento de los intestinos.
Se sabe que el ejercicio disminuye el nivel de estrés. Existen posturas específicas del Yoga, que pueden ofrecer ayuda a muchos de los síntomas del colon irritable. Por ejemplo las personas con estreñimiento suelen obtener amplios beneficios con estiramientos, rotaciones suaves, y si están en condiciones con posturas más enérgicas, como el saludo al Sol y las inversiones.
 El estrés puede provocar tanto estreñimiento como diarrea, así como calambres e hinchazón. Diversas asanas así como ejercicios respiratorios diseñados para calmar el sistema nervioso simpático y equilibrar la parte parasimpático de restauración, pueden facilitar la función intestinal.
La meditación también puede ayudar, incluso en situaciones que no se puede eliminar el estrés. La meditación, nos puede ayudar a separar los síntomas de los pensamientos y las preocupaciones respecto de ellos.
El estudio de uno mismo, también es parte importante de la mejoría, puede contribuir a descubrir que nos estresa, y si hay conexión entre esto, y nuestros síntomas. También implica buscar el vínculo entre los alimentos que consumimos y como nos hacen sentir. Si sabes que ciertos alimentos no te sientan bien, pero decides tomarlos de todos modos el yoga sugiere que descubras por qué lo haces.
Si estudias como comes y descubres que lo haces muy rápidamente, esto puede favorecer a la entrada de aire, lo cual incorpora gases e hinchazón. Si se mastica bien la comida, colabora a tener una digestión más fácil.
Otra pauta en la que centrar la atención es la relación que tenemos con las cosas de la vida.
Si se elige el camino del Yoga, es casi inevitable hacer cambios para mejorar nuestra vida. Y cuando aparece la calma, es más fácil comer de manera saludable, dedicarle tiempo a la relajación y escuchar nuestro interior.

Las pruebas científicas
Según Michael Lee que realizó investigaciones minuciosas, cuenta que un pequeño estudio aleatorio con un grupo control, realizado en el Instituto de la India de Ciencias Médicas de Delhi, se compararon los efectos de las asanas y pranayamas del yoga con el tratamiento con el medicamento para la diarrea loperamida en 22 varones con síndrome de colon irritable en que predominaba la diarrea. Tanto el Yoga como el medicamento, demostraron su efectividad a la hora de reducir los síntomas intestinales, así como los niveles de ansiedad al final del estudio de dos meses. El Yoga sin embargo, mostró efectos beneficiosos adicionales, cambiando el equilibrio del sistema nervioso autónomo hacia la parte parasimpático y, por este motivo, se reveló como más efectivo que la medicina.
La respuesta a la relajación, una técnica desarrollada por el Dr. Herbert Benson basándose en la meditación con mantras del yoga, probó su efectividad, a la hora de reducir síntomas en un experimento aleatorio, con grupo control realizado en  la Universidad del Estado de Nueva York en Albany. Trece pacientes completaron un entrenamiento de seis semanas, en respuestas a la relajación y se les pidió que practicaran 15 minutos dos veces al día.. Al pasar las seis semanas, el grupo de meditación experimentó un mayor alivio que los individuos del grupo control, que permanecieron en una lista de espera para el tratamiento y notaron mejoras en los gases. Tres meses después, el grupo de meditación también sentía mejoras en la hinchazón y diarrea. Cuando se examinó a diez de los 13 pacientes originales un año después del comienzo del programa, mostraron significativas reducciones adicionales del dolor e hinchazón, los síntomas del colon irritable que los autores consideraban más molestos.

Asanas recomendables

Postura de la media luna  
Ponte de pie, alza los brazos por encima de la cabeza y apunta hacia arriba con los dedos, estira los índices y entrelazando los demás dedos. Inspira lentamente y luego exhalando estira los brazos hacia la derecha, estirando el lado izquierdo del cuerpo. Ajusta si es necesario, mantén la posición tres  respiraciones y pasa a realizarlo del lado contrario.

Flexión hacia delante de pie 
Con los pies alineados con las caderas, pasa las manos por detrás de tu espalda y junta las palmas, con los dedos mirando hacia arriba. Junta los omóplatos y exhalando inclínate hacia delante desde las caderas. Deja que la cabeza cuelgue, permanece en la postura tres respiraciones, luego elévate lentamente inspirando y desarma la postura.

Extensión hacia atrás de pie.
De pie, coloca los puños a los lados de la parte inferior de la espalda, mira hacia arriba sacando un poquito la pelvis hacia adelante y lleva atrás la cabeza, cuidado si padeces de las cervicales. Siente la expansión del pecho, permanece en la postura tres respiraciones, inspira para desarmarla lentamente exhalando.


Flexión hacia delante de pie
De pie, suelta los brazos y todo el cuerpo hacia delante, relájate y exhala, libera brazos y parte superior del cuerpo, deja caer el peso de la cabeza, flexiona un poco las piernas por las rodillas, inspira y exhala profunda y lentamente permanece así tres respiraciones y luego incorpórate lentamente, inspirando.

Postura de la langosta. 
Acostado boca abajo con los brazos estirados por delante de la cabeza, estira el cuerpo, las piernas y mientras inspiras eleva brazos y piernas simultáneamente, mantente en la postura con tu respiración abdominal, también tres respiraciones, exhalando relaja tu cuerpo y vuelve al piso.

Postura de la cobra. 
Boca abajo en el piso, con la cabeza mirando el suelo, pon las palmas de las manos bajo los hombros, con los codos pegados a los lados de tu cuerpo, empuja con la pelvis el suelo, y levanta la cabeza en la inspiración, mirando hacia delante. Inspira un poco más profundo y levanta y poco más el pecho del suelo. Mantén la postura tres respiraciones, sin elevar el ombligo del suelo, para dejar la postura, exhala y baja el tronco lentamente.

Flexión sentado con rodillas al pecho 
Comienzo de la postura, recostado boca arriba, junta las rodillas con el pecho exhalando y tomando las piernas con los brazos, acercándolos más al pecho mientras te sientas, permanece en la postura tres respiraciones y desarma exhalando lentamente.

 Flexión sentado 
Comienza sentado con las piernas estiradas por delante de ti, flexiona la pierna izquierda y apoya la planta del pie en el piso, sostén la pierna doblada con ambos brazos, inspira y exhalando lleva la barbilla hacia la rodilla, inclinando la cabeza hacia abajo, mantén la postura tres respiraciones, exhalando desarma lentamente y repite la acción con la pierna derecha.



miércoles, 2 de enero de 2013

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MEDITACION VERANO 22.12.2012

Gracias a todos por acompañarme una vez más: Marina, Silchu, Santiago, Nancy, Laura, Silvina, María Inés, Melina, Adrián, Rita, Perla, Dorita, Rosita, Luisa, Elida, Mariana, Vi, Lucia, Estella, Patricia, Hilda, Dora y Silvina.

jueves, 22 de noviembre de 2012

RESPIRACION SANADORA



LA RESPIRACION

La respiración es un proceso automático, natural que el cuerpo ejecuta normalmente como la digestión, que pasa inadvertido y no tenemos que hacer nada para que suceda.
Pero respirar es una forma sencilla de depurar nuestro cuerpo. La respiración conciente tiene muchos propósitos entre ellos: relajar y sanar, y esto se consigue modificando su ritmo y profundidad. El cambio de la frecuencia respiratoria, puede a su vez reducir o incrementar la actividad del sistema nervioso simpático, o bien producir una respuesta de relajación. 
No por azar, cuando estamos nerviosos, ó muy enfadados, ó tristes, ó incluso con nauseas, ó con hipo, se nos aconseja respirar para retomar el centro, calmarnos y relajarnos. Muchas técnicas se aplican y todo depende de lo que queramos obtener de ese momento de respiración controlada. Ahora veremos, que hay que hacer para sanar nuestro cuerpo cuando no nos sentimos muy bien. 
La respiración va cambiando con la edad y con nuestros estados de ánimo, haciendo que poco a poco cambie el patrón, siendo menos aprovechada por el organismo y requiriendo más concentración a la hora de aportar el beneficio de la misma. 
La respiración también conocida como Prana, en el yoga hindú, es la energía universal que se asocia con el aliento; el organismo humano la absorbe y la utiliza para mantenerse sano y en forma. El prana, generado por el sol, existe naturalmente en la atmósfera y el cuerpo lo absorbe mediante los chakras. Las asanas de Hatha yoga logran orientar el caudal de la energía pránica para promover la salud. El concepto de prana se asocia al término chino Chi = energía.
Para poner en práctica una técnica sencilla de respiración para el stress te sugiero realizar este ejercicio: Se llama: Respiración alternada de la nariz. Con uno de tus dedos tapa suavemente la fosa derecha, inhala por la izquierda contando mentalmente hasta 4, haz una pausa, con el mismo dedo tapa ahora la fosa izquierda, y exhala por la fosa derecha contando hasta 8, haz una pausa inhala por la misma fosa contando hasta 4, haz una pausa, mueve tu dedo tapando de nuevo la fosa derecha, y exhala por la izquierda contando hasta 8, haz una pausa, inhala por la misma fosa, y luego mueve tu dedo tapando la otra fosa nasal. Debes completar mínimo 3 ciclos completos en cada fosa nasal. 
La Respiración alterna balancea el hemisferio izquierdo y derecho del cuerpo, calma la mente, el sistema nervioso y nos ayuda con el flujo de la energía vital o PRANA.