lunes, 6 de febrero de 2012

PREPARO MI RUTINA DE YOGA





Hago mi rutina de práctica.

El alumno no necesariamente avanzado puede idear su rutina con posturas básicas,
Todas al alcance de cualquier persona.
El Yoga es una disciplina, que apunta a la concentración y la meditación también llega
a nuestras zonas a veces no exploradas. Es un regalo precioso que está a nuestra disposición.
Hay que tener en cuenta además de la rutina, la repetición , esto es primordial.
Una vez que establecemos la práctica y su frecuencia, debemos incorporar el
número de repeticiones que haremos de cada postura o ejercicio.
Es aconsejable realizar trabajos de calentamiento previo.
Las posturas ó asanas tienen una forma de ejecutarse, salvando algún inconveniente particular debido a afecciones del individuo. Con la ejecución constante, llegaremos cada día un poco más cerca de la perfección de las mismas. Y como todos los profesores
dicen: siempre se puede un poquito más.
No nos olvidemos de la respiración, esta también mejorará paulatinamente y los movimientos serán más ligeros.
A medida que transcurra el tiempo de práctica, podremos ir agregando posturas más
avanzadas.
Comenzamos un camino que de a poquito nos llenará de satisfacciones.
En Tadasana ( la montaña) podemos tomar consciencia de nuestra base, forma de pararnos, distancias etc., parece que fuera muy simple, pero muchos grandes maestros la toman como el inicio de nuestro viaje al propio conocimiento.
El saludo al Sol es muy completo y puede tomarse como una de las formas de flexibilizar la columna más eficaz, además es muy energizante. Por lo ágil resulta entretenido ejecutarla.
Hablando de que no sea tedioso llevar a cabo la rutina, podremos ayudarnos con la elección de un lugar agradable, una música suave y tranquila, que podemos variar por día, para que no se transforme en algo aburrido.
También podemos practicar en diferentes ambientes.
Familiarizarnos con los conceptos del Yoga, es una manera de entenderlo, esto se traducirá en una mayor conciencia de la observación de nuestro cuerpo, mente, espíritu
y respiración.
No apurarse, darle tiempo al cuerpo que asimile, responda, mejore, a nuestra mente que entienda, compare, incorpore, a nuestro espíritu que navegue en esta paz y disfrute.
Centrándonos en la respiración y en la ejecución de alguna postura de equilibrio meditaremos activamente, allí estáticos y ligeros alcanzaremos un poquito más la calma.
Si tengo dudas, puedo consultar con mi maestro, seguro que estará encantado de ayudarme.
Tendremos en cuenta el piso que debe ser firme, la ropa cómoda.
La mejor hora, la mañana después del descanso reparador, dejar transcurrir un tiempo después de comer. Algunos aconsejan una, otros dos horas.
Tratar de no abandonar la práctica por un tiempo prolongado.
No lo postergues, observa, elije cuerpo - mente a la obra y a disfrutar!!!

MAESTRO VALIENTE!!!!

Entrevista para La nación de Any Ventura AL MAESTRO ANDRES PERCIVALE

CONCLUSIONES "En cada órgano del cuerpo se aloja una emoción", observa.
En una época de tanta frivolidad, de tanta necesidad de mostrarse y de mostrar, un encuentro con Andrés Percivale es un bálsamo, una oportunidad para reflexionar. Este hombre de 72 años tiene una larga trayectoria, interesante por donde se la mire. Estudió Arquitectura, fue un periodista exitoso, cubrió guerras, entrevistó a admirados y a admirables personajes y desde hace tiempo y de a poco fue dejando su trabajo exterior para empezar un camino interior, espiritual. Lo elocuente de él es que nunca se coloca en el lugar del que domina el saber, no quiere dar cátedra, no es dogmático, no se siente dueño de ninguna verdad. Su cuerpo, su mente y su espíritu están al servicio de crear empatía con el otro. Percivale conserva intactas las virtudes, los encantos que lo hicieron tan atractivo, tan querible y tan querido por el gran público, que distinguía entre esos encantos una bellísima y cálida voz y una risa notablemente contagiosa. Hoy sus encantos perduran: esa risa y esa voz suenan tan juveniles como cuando conducía Telenoche junto con Mónica Cahen D'Anvers. Nunca se pierde por las ramas, mantiene con cuidado el hilo de la conversación. Uno diría que, más allá de su eterna simpatía, detrás de Andrés Percivale se esconde una persona sumamente obsesiva, estricta y sistemática. Lo que no se esconde es la belleza que lo ha caracterizado siempre. De joven bello, hoy es un adulto atractivo, multifacético, sabio y entrañable.
Hace un año le detectaron un cáncer de pulmón; según los últimos estudios, el tumor ha desaparecido. Además de sus clases de yoga, está entusiasmado con su participación en Mix, una obra de teatro actualmente en cartel en la calle Corrientes.
-Uno no es lo que le pasa, es aquello que hace con lo que le pasa. ¿Estás de acuerdo con este concepto?
-Totalmente. A propósito, te quiero contar algo que me pasó. Yo tenía que irme a Italia de paseo con un grupo de amigos. Uno de ellos me llama y me dice que otro de estos amigos se había enfermado, había tenido un ACV, entonces decidí quedarme acá. Ok, me quedo acá, y me digo: tengo quince días para organizar algo. ¿Adónde voy? Y me acordé de Puiggari, un lugar del cual me había hablado tanta gente. Cuando llego, de rutina [lo subraya] te hacen un análisis de sangre, uno de orina y una placa de tórax. Yo postergué esto último todo lo que pude, hasta que finalmente me la hice. Y el último día, el médico me dice: "Usted tiene un tumor en el pulmón derecho, aquí arriba." Me quedé duro, me quedé sin palabras. Salgo de esa oficina y me encuentro con el pastor del Centro Adventista de Vida Sana, que me dice: "Mirá, Andrés, vos tenías que ir a Europa, se enfermó uno de tus amigos y suspendiste. Pudiste venir acá, y acá descubrimos esto. ¿No te parece que la Providencia está de tu lado?" Cuando el médico me dijo: "Usted tiene un tumor", yo pensé: "Qué maravilla esta medicina, las cosas que descubre." Pero la palabra del que me dijo esto es para bien, vas a vivir, esa palabra del alma, fue la de este pastor: "La Providencia está de tu lado, Andrés." Yo me senté en el auto y me vine a Buenos Aires, fui al Hospital Italiano, pregunté qué tratamiento había que hacer y lo hice. La medicina avanza fantásticamente. Pero está desespiritualizada.
-¿Y cómo explicás que hoy el tumor haya desaparecido? Porque te escuché decir que cada tumor tiene su origen en un antiguo padecimiento psíquico.
-En mi curación incluyo la medicina y lo espiritual. Saqué la siguiente conclusión: en cada órgano del cuerpo se aloja una emoción. Así como la ira se aloja en el hígado o la codicia se aloja en el intestino grueso, la pena y el duelo se alojan en el pulmón. Yo fui preguntando, porque no pierdo esa cosa periodística de hacer mis propias estadísticas. Y descubrí que siempre hay un duelo mal elaborado o la reiteración de un episodio muy doloroso. En mi caso, es el haber descubierto que mi madre nunca me quiso, e incluso el haberlo conversado con ella, algo que le tengo que agradecer muchísimo.
-¿Cómo es descubrir que una madre no te quiere? ¿Cómo fue la charla? ¿A qué edad?
-Diecisiete o dieciocho años. Ya me analizaba. Percibía algo, pero no podía creerlo. No podía ni quería. Sin embargo, un día un chamán que encontré en mi camino, que después fue mi maestro, un médico psiquiatra peruano llamado Fernández, me dijo: "¿Por qué no le pregunta a su mamá?" Entonces le pregunté y me respondió: "¿Vos sabés que yo nunca pude quererte?" "¡Ah! ¿Y por qué?" "Porque siempre pensé que eras más inteligente que yo." Era una persona que no estaba seguramente en sus cabales. Hace muchísimos años de esto. Ahora bien, mi madre me hizo la vida imposible.
-Y entonces ¿qué hiciste con esta confesión el resto de tu vida?
-Bueno, lo que te quiero decir es, justamente, que mi vida fue un infierno, porque mi vieja no quería que yo estudiara. Tuve que trabajar desde los 13 años, perteneciendo a una familia pudiente, para poder pagarme el boleto, el cuaderno y los libros en el secundario. Me hizo realmente la vida imposible.
-¿Tenías un papá?
-[Lacónico y tajante] No. Yo seguí adelante con lo mío. Pero después de que pasó esto me sentí muy aliviado, porque comprobé que no era una invención o un fantasma mío. Por eso yo creo que esta confesión de mi madre está muy unida al cáncer. A los 17, cuando tenés toda la vida por delante, esta realidad te deja la peor marca de todas.
-Todo lo que en la vida uno fantasea o sospecha, a vos se te hizo realidad: el desamor de una madre.
-Ese desamor, además, inmediatamente, lo vivís con culpa: si no me quiere, la culpa es mía. Y no había, como ahora, toda esta psicología.
-Además, uno sabe que la mirada que te constituye como persona es la de tu mamá. ¿Cómo construís tu autoestima? ¿Quién te devuelve esa mirada?
-¡Claro! Ese es un ejercicio que hacemos en las meditaciones: visualizá una persona que te quiere. Tenela ahí, delante de vos. Ponete en su lugar. Mirate con los ojos llenos de amor que tiene esa persona hacia vos. Fijate qué ve esta persona en vos. Y después volvé a vos. Ese ejercicio es de una fuerza impresionante.
-Analizado desde hoy, ese muchacho que estudiaba arquitectura, que se convirtió en periodista reconocido, en conductor de televisión, en un hombre tan público. ¿Qué te dio y qué te sacó esta profesión?
-Mi mamá no me mimó, pero lo hizo la sociedad entera [se ríe]. Volviendo a tu pregunta, me dio la posibilidad de sentirme protegido, muy mimado y muy querido. En cuanto a lo que me sacó, tal vez sea la espontaneidad. Este trabajo nuestro es tal que uno no puede entrar en un restaurante, como cualquiera, a comer. No. Es diferente. Uno entra y es como si siempre estuvieras en cámara. Esta es una situación muy cansadora, porque llega un momento en que querés ser vos el que mire a los demás, ya pasó el momento de que te miraran a vos.
-¿Creés en el poder de las afirmaciones? Que si uno se repite todo el tiempo voy a triunfar, voy a triunfar y lo escribe, finalmente triunfa?
[Se ríe burlona y encantadoramente] -Es la necesidad del chamán, en este mundo tan cientificista. Yo he ido a ver al padre Ignacio, él tomó mi foto, la acarició y dijo: "Andrés va a estar bien. Que se ponga agua bendita a la altura de donde está el tumor y que rece esta oración". ¡Y yo lo hice! ¡Y a mí eso me hizo bien! [se empieza a reír]. Una amiga me mandó los cantos de la Cábala en fonética, para que rezara. Y lo hice.
-Estamos hablando de la fe.
-Sí. Hay una frase de Schopenhauer que a mí me gusta muchísimo: "El único dios discernible en la naturaleza es la voluntad de vivir". ¿Qué quiere decir? Me costó entenderlo. Cuando estás mal, cuando estás por tirar la toalla, cuando decís: "Bueno, ya tengo 72 años, ya hice mi vida, basta", ahí aparece una voz que te dice: "No. Hay que seguir". Esa voz es una millonésima parte de cada célula de tu cuerpo que es Dios. Ahí aparece, y dice: "Hay que vivir".
-Volvamos al tema del padecimiento psíquico que lleva a enfermarse.
-Bueno, se trataba del duelo no elaborado de lo de mi madre. La gente que estudió esto concluye que, en el momento en que te sale el tumor, es porque a lo mejor has repetido una situación muy dolorosa que tuviste en el pasado.
-Dicen que el cuerpo no censura.
[Le gustó y lo toma rápido] -No. El cuerpo no censura y además registra y absorbe. El cuerpo tiene su inteligencia, tan maravillosa que te empieza a responder de manera inesperada. Por ejemplo, con la quimio se te caen las uñas de los pies, te sale sangre de la encía. Y vos decís: "No puede ser que me esté pasando esto." Te empiezan a salir manchas. A mí, por suerte, creo que el haber hecho tanto yoga y sobre todo tanta meditación me ayudó a pasar bastante indemne el tratamiento. No se me cayó el pelo, por ejemplo, ni tuve problemas digestivos, que son terribles. Ahora bien, no sé si es psíquico, pero sí es emocional.
-¿El yoga es el yoga o es una metáfora?
-No, el yoga es el yoga. Y lo es porque no es tanto lo que te agrega como lo que te quita. El cuerpo es el piano. El espíritu es el sonido. No hay piano sin sonido ni hay sonido sin piano. O sea que el cuerpo y el espíritu están juntos [aferra sus manos]. Pero lo que pasa es que en nuestra sociedad, en nuestra cultura, aparece un tercer elemento que fragmenta: la mente. La mente es el intérprete, que aparece con su frac, su pelo al aire, se lleva los premios, la plata, los aplausos, todo. Se cree hasta más importante que el piano y que el sonido. Hay mucha gente que habla del espíritu y lo que hace es algo mental, cuando en realidad el espíritu no tiene nada que ver con la mente; es lo opuesto a la mente.
-¿Cómo hacemos para dejar de lado la cabeza?
[Se ríe] -El hombre ha perdido el cuerpo, no la cabeza. El yoga hace que puedas encontrarte sanamente con tu cuerpo, y es el momento en que la mente descansa. En ese momento en que la mente descansó aparece esa cosa maravillosa que es el espíritu.
-Y vos vivís de esto.
[Tranquilo para contestar] -Sí.
-Dejaste el periodismo, la fama [él se va riendo a medida que enumero], el prestigio, las luces de colores, por el puro espíritu. Es muy fuerte, porque te fuiste de un extremo a otro.
-Pero no de un día para otro.
-¿Qué te tendrían que ofrecer para lograr que además de lo espiritual hagas otra cosa?
-Un domingo, estoy acá solo, suena el teléfono y es Carlos Rotemberg, a quien adoro, que me dice: "Mirá, acá estoy con Nora Cárpena. Vamos a hacer una comedia con ella, Linda Peretz, Thelma Biral, Pablo Alarcón, Héctor Calori. Es una obra de Noël Coward, la va a dirigir Santiago Doria. Se habla todo el tiempo de un francés que llega al final. Son quince minutos de actuación y cerrás la obra. Ese papel queremos que lo hagas vos." Yo me empecé a reír. Me han ofrecido de todo, pero esta terapia, hasta ahora, no. ¡Y acepté!
-¿Cómo fueron los amores de tu vida?
[Rápido y tajante] -Mal.
-¿No has tenido una vida amorosa interesante?
-No.
-¿Intensa?
-No.
-Que no hayas querido tener un hijo ¿tiene que ver con la mirada de tu mamá o con otra cosa?
-Siempre tuve un concepto más universal: un hombre hace de cualquier niño un hijo. No es como la mujer. En mi instituto, en mi rol de maestro, sí tengo, más hijas que hijos.
-¿Y cómo es tu manejo de los afectos? ¿Sos cultivador o frecuentador de la amistad?
-No. Siempre dependo de lo cultivadora que sea la otra persona. Por ejemplo, vos y yo. Yo me siento muy amigo tuyo. Y no nos vemos nunca.
-¿Cuáles son las obsesiones que te rondan?
[Repite la pregunta, como si lo sorprendiera] -En primer lugar, en este año que acabo de pasar, día a día y minuto a minuto la obsesión era sobrevivir. Pero no sobrevivir en años, sino sobrevivir bien. En este momento mis obsesiones tienen que ver con saber cómo voy a quedar después. Esta enfermedad, y sobre todo este tratamiento, es un full-time job.
-¿Y qué te da placer?
-A mí, lo que fundamentalmente me da placer es estudiar. Y más que estudiar, enseñar. Nada me da tanto placer como enseñar..

viernes, 20 de enero de 2012

POSTURA CAMATKARASANA




Camatkarasana Desde el perro mirando para abajo (Adho Mukha Svanasana) lleva el peso a una de tus manos rodando hacia el borde externo del pie de ese lado como en la plancha lateral.Inhala, levanta la cadera con firmeza de la mano de apoyo mientras rotas los dedos de forma acorde. Mantén la cabeza del húmero (brazo) atrás. Exhala, atrasa el otro pie llevando los dedos al suelo con la rodilla doblada Barre los hombros hacia la caja torácica envolviéndolos sobre esta. Inhala y levanta aún mas las caderas del suelo. Profundiza en la extensión pero mantén el pie que originó el movimiento firme en el suelo, extendido.Echa atrás la cabeza armonizando pecho con espalda y extiende el brazo que quedó libre

miércoles, 21 de diciembre de 2011

EN DICIEMBRE EMPEZARON LOS FESTEJOS





EL 3 DE DICIEMBRE TEMPRANITO EN EL MES Y EN LA TARDE, TUVE LA INMENSA ALEGRÍA DE REUNIRME CON EL GRUPO MARAVILLOSO DE YOGA PARA EMBARAZADAS , MAMAS Y SUS PIMPOLLOS QUE ESTAN MUY LINDOS E INMENSOS!!!



EMPEZARON ASI LOS FESTEJOS DE ESTE FIN DE AÑO.

viernes, 25 de noviembre de 2011

MEDITACION ENERGETICA 11-11-2011

YOGA SUTRAS




Yoga Sutras
Hacia el 500 antes de Cristo, Patañjali, recopiló todo el conocimiento existente sobre el Yoga en los Yoga Sutras, texto básico reconocido unánimemente por todas las escuelas yóguicas. Patañjali en la mitología es considerado como una encarnación de Adisesa (el dios serpiente).
A Patañjali también se le atribuyen el “Mahabhasya”, un trabajo clásico de gramática y otro sobre “Ayurveda”, la ciencia de la vida y de la salud. Por sus exposiciones sobre yoga, la gramática y el ayurveda, Patañjali fue considerando como el primer pensador de su tiempo. Incluso hoy en día los trabajos de Patañjali son seguidos por yoguis en su esfuerzo de desarrollar una lengua refinada, un cuerpo cultivado y una mente civilizada.Se alude a él como un Svayambhu, un alma evolucionada encarnada por voluntad propia para ayudar a la humanidad.Los Yoga Sutras, son el texto fundamental de la doctrina del yoga y la base del Raja Yoga, pero trata todas las ramas del Yoga. Constituye lo que podríamos llamar el yoga clásico. Constan de 196 aforismos (sutras), o frases cortas formadas con palabras técnicas muy precisas bajo estrictas reglas gramaticales y encierran con pocas palabras un gran significado. Cada sutra es el resumen de un diálogo mantenido entre maestro y discípulo sobre el darshana yoga. El conjunto de dichos resúmenes o notas constituye el texto Yoga Sutra. Tales aforismos en muchas ocasiones se enlazan uno con otro para exponer una línea de pensamiento coherente. Es el resultado de un detallado y sistemático recorrido por los caminos del Yoga, de principio a fin. Los Yoga Sutras no son faciles de entender, por el tema que ocupan, por los conceptos filosóficos que aparecen y por que la vida y el pensamiento contemporáneo parecen muy lejanos de estás enseñanzas clásicas. Patañjali define el yoga (I.2) como "el cese de las fluctuaciones de la mente", y tras desarrollar un minucioso estudio del funcionamiento de la consciencia humana, enumera ocho pasos o estadios denominados Asthanga (el yoga de ocho miembros) para alcanzar ese objetivo y que el yogui debe observar y practicar, describiendo los medios para superar las aflicciones del cuerpo y las fluctuaciones de la mente.A lo largo de la historia muchos autores han realizado comentarios e interpretaciones a los Yoga sutras. Estos comentarios van unidos a un autor y condicionados a la escuela y a la época histórica a la que pertenece el autor. En consecuencia, los comentarios deben ser utilizados con gran precaución, pues algunos de sus autores pertenecían a escuelas que no mantenían exactamente los mismos principios y terminología expuestos por Patañjali. Con los comentarios lo que se pretende es aclarar el sentido oculto de los Sutras añadiendo en muchos casos ideas ajenas a la obra original.La edición más conocida de los Yoga sutras es la de Calcuta, que comprende tanto los comentarios de Vyasa como la "Tattvavai saradi de Vacaspati Mi ara", de la cual existen traducciones. Mas contemporáneamente podemos encontrar el comentarios de BKS Iyengar a los yoga sutras titulado “luz sobre los yoga sutras”

miércoles, 19 de octubre de 2011

SALUDO A LA LUNA




Saludo a la luna
Chandra Namaskar


Beneficios Generales
- Estimula considerablemente todos los músculos y nervios del cuerpo, estirándolos vigorosamente y revitalizándolos.- Dota de flexibilidad a las articulaciones de las piernas y favorece el riego sanguíneo.- Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo y tonifica numerosos órganos.- Previene contra la aerofagia, indigestión y gastritis.- Elimina la tensión, induciendo a la relajación.

Posiciones No. 1, 2 y 3
Observe las mismas indicaciones que para el Saludo al Sol clásico.
Posición No. 4 (inhalar)
Ejecute Chandrasana o Postura de la luna, desplazando la pierna derecha hacia atrás con la rodilla y el pie en el suelo. Luego, lleve el tronco y los brazos también hacia atrás manteniendo el muslo en contacto con el vientre.
Posición No. 5 (exhalar)
Sitúe las manos a la altura del pie izquierdo y lleve dicho pie al lado del derecho, asumiendo la posición de cuclillas sobre manos y pies.
Posición No. 6 (inhalar)
De nuevo asuma Chandrasana adelantando el pie derecho, ubicándolo entre las manos. Eleve los brazos hasta adoptar la misma postura en la posición No. 4
Posición No. 7 (retener)
Lleve las manos al suelo a ambos lados del pie derecho y extienda la pierna derecha hacia atrás asumiendo Bhujangasana o Postura de la Cobra. Este movimiento se realiza reteniendo la respiración con los pulmones llenos.
Posición No. 8 (inhalar)
Ejecute Balasana o Postura del Niño, en actitud de reverencias. Doble las piernas, y lleve las nalgas hacia los talones. La frente debe tocar el suelo.
Posición No. 9 (inhalar)
Siéntese en cuclillas, sobre los talones, y lleve la cabeza y los brazos hacia atrás en un gesto de apertura.
Posición No. 10 (exhalar)
Lleve las manos al suelo lo más adelante posible y dé un pequeño salto de modo que los pies queden apoyados sobre las puntas, ligeramente detrás de las manos. Deje que el peso recaiga sobre las puntas de los pies.
Posición No. 11 (inhalar)
Extienda los brazos hacia adelante y elévese hasta asumir de nuevo la postura No 2.
Posición No. 12 (exhalar)
Retorne a la posición de partida.

Para completar un ciclo del Saludo a la Luna debe realizar por segunda vez los doce movimientos, invirtiendo la posición de las piernas en las posturas No. 4 y No. 6.